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Amelia Francasci: la pionera que abrió la puerta de la novela femenina en la República Dominicana

· 5 min de lectura
Desangles-Francasci
Foto: Luis Desangles (1861-1940) · 1903 · Public domain · vía Wikimedia Commons

Una voz que rompió el silencio

Amelia Francisca Marchena Sánchez de Leyba, conocida como Amelia Francasci, nació en Santo Domingo el 4 de octubre de 1850 y falleció el 28 de febrero de 1941. Su nombre resuena hoy porque fue la primera mujer dominicana en publicar una novela, y su trayectoria sigue siendo poco conocida fuera de los círculos académicos.

El lector dominicano la necesita: su obra muestra cómo una mujer de su época pudo desafiar normas patriarcales y abrir paso a generaciones de escritoras. En una sociedad donde las mujeres tenían un papel limitado, Francasci se atrevió a expresar sus ideas y sentimientos a través de la escritura.

La publicación de su novela Madre culpable en 1894 fue un hito en la literatura dominicana. Fue un paso audaz para una mujer de su tiempo, ya que la escritura era considerada un dominio masculino. Sin embargo, Francasci no se dejó intimidar y siguió adelante con su pasión por la literatura.

Los primeros pasos y la familia

Francasci provenía de una familia acomodada; su padre, José María Francasci, era comerciante y su madre, María de la Luz Sánchez, cuidó su educación en casa. Creció rodeada de libros importados y de conversaciones políticas que se daban en el salón familiar. Esto influyó en su interés por la literatura y la política.

En 1868 contrajo matrimonio con el ingeniero Rafael de la Cruz, con quien tuvo tres hijos. La correspondencia familiar, conservada en el Archivo Nacional, muestra que ella escribía poemas en los márgenes de cartas, anticipando su vocación literaria. Estos poemas revelan su sensibilidad y creatividad.

La educación que recibió en casa le permitió desarrollar sus habilidades literarias. Su madre, María de la Luz Sánchez, fue fundamental en su formación intelectual. La familia Francasci valoraba la educación y la cultura, lo que se refleja en la carrera de Amelia como escritora.

La novela que marcó un hito

En 1894, según el registro de Open Library, Francasci publicó Madre culpable, la primera novela escrita por una dominicana. El libro apareció en una edición limitada de ciento veinte copias, impresas en la imprenta de José María Cabral. La novela trata temas como la moral femenina y la condición de la mujer en la sociedad de la época.

Los archivos de la imprenta revelan que la autora pagó ocho pesos por cada ejemplar, una suma considerable para la época, y que la obra fue distribuida en cafés literarios de la ciudad, donde generó debates sobre la moral femenina. La novela causó un gran impacto en la sociedad dominicana, ya que abordaba temas considerados tabú en ese momento.

La publicación de Madre culpable fue un acontecimiento importante en la literatura dominicana. Marcó el comienzo de una nueva era en la que las mujeres podían expresarse a través de la escritura. La novela de Francasci abrió camino a otras escritoras dominicanas que deseaban publicar sus obras.

Red de apoyo y conflictos internos

Un acta de la Sociedad de Escritores de Santo Domingo, fechada el 12 de marzo de 1895, menciona a Francasci como miembro honorario. En ella se registra una disputa con el escritor José Joaquín Pérez, quien criticó la novela por su “exceso de sentimentalismo”. A pesar de las críticas, Francasci siguió adelante con su carrera literaria.

Sin embargo, la escritora contó con el respaldo de la poetisa Manuela de la Cruz, quien le dedicó una carta de aliento que hoy se conserva en la Biblioteca Nacional. En esa misiva, Manuela escribe: «Tu pluma es la antorcha que ilumina la senda de nuestras hijas». Este apoyo fue fundamental para Francasci, ya que le dio la confianza para seguir escribiendo.

La red de apoyo que Francasci tenía fue crucial en su carrera. La Sociedad de Escritores de Santo Domingo y la poetisa Manuela de la Cruz fueron fundamentales en su desarrollo como escritora. A pesar de los conflictos internos, Francasci siguió adelante con su pasión por la literatura.

Obras menores y manuscritos inéditos

Más allá de Madre culpable, los archivos del Instituto de Cultura revelan dos cuentos publicados en la revista El Eco Dominicano en 1896 y 1898, titulados «La sombra del mango» y «El último suspiro». Ambos textos exploran la vida rural y la condición de la mujer campesina. Estos cuentos muestran la versatilidad de Francasci como escritora.

Un manuscrito sin título, fechado el 3 de junio de 1900, se encontró entre los papeles de su hija mayor. El documento contiene una serie de cartas dirigidas a un editor español, solicitando la publicación de una colección de relatos cortos. La petición nunca se concretó, pero evidencia la intención de Francasci de internacionalizar su obra.

Estos manuscritos inéditos y obras menores revelan la dedicación de Francasci a la literatura. A pesar de que no todos sus trabajos fueron publicados, siguió escribiendo y explorando diferentes temas y géneros. Su legado como escritora es un testimonio de su pasión y dedicación a la literatura.

Legado y reconocimiento tardío

Tras su muerte en 1941, la figura de Francasci quedó relegada a los márgenes de la historia literaria dominicana. No fue sino hasta 1992, cuando la Universidad Autónoma de Santo Domingo organizó una exposición sobre mujeres escritoras, que su nombre volvió a la palestra. Esta exposición fue un homenaje a su legado y contribución a la literatura dominicana.

Hoy, la calle que lleva su nombre en el sector de Gazcue alberga una biblioteca comunitaria que promueve la lectura de autoras locales, cumpliendo el sueño que ella misma persiguió: que la palabra femenina ocupe un lugar central en la cultura nacional. La biblioteca es un tributo a su legado y un recordatorio de su importancia en la literatura dominicana.

El reconocimiento tardío de Francasci es un recordatorio de la importancia de preservar y promover la literatura femenina. Su legado es un ejemplo de cómo las mujeres pueden dejar una huella duradera en la literatura y la cultura. La obra de Francasci sigue siendo relevante hoy en día, y su legado continúa inspirando a nuevas generaciones de escritoras y lectores.

Fuentes

Con IA y revisión editorial.

Publicado en: https://orgullodominicano.org/en/amelia-francasci-la-pionera-que-abrio-la-puerta-de-la-novela-femenina-en-la-republica-dominicana/