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Bacterias en maternidad dominicana

· 2 min de lectura
Bacterias en maternidad dominicana
Imagen ilustrativa generada con inteligencia artificial.

Una madre de 25 años denunció que su bebé perdió la vida a los ocho días de nacido mientras recibía atención en la Maternidad Nuestra Señora de la Altagracia, en Santo Domingo, República Dominicana. La familia cuestiona el manejo médico y pide respuestas sobre una bacteria detectada durante la hospitalización. El bebé, llamado Seiden, nació de forma prematura a las 34 semanas de gestación y fue ingresado en la unidad neonatal del centro de salud.

Según la madre, Gabriela Vidón, el bebé había nacido respirando por sí mismo luego de una cesárea de emergencia. Sin embargo, al tercer día de ingreso, se le informó que el bebé presentaba una bacteria y posteriormente desarrolló enterocolitis necrosante, una condición que afecta principalmente a recién nacidos prematuros. Vidón aseguró que solicitó información sobre los estudios realizados para identificar el microorganismo y conocer el tratamiento más adecuado.

Investigación y cuestionamientos

La madre también cuestionó la forma en que recibió la información sobre la condición final de su bebé. Indicó que fue llamada de urgencia al hospital y que, al llegar, encontró una situación que no coincidía con la explicación que había recibido previamente. Vidón pidió al centro de salud una explicación detallada sobre lo ocurrido y sobre las condiciones que llevaron al deterioro del recién nacido.

El infectólogo pediátrico Clemente Terrero, exdirector del Hospital Infantil Robert Reid Cabral, explicó que la presencia de varios cultivos positivos en una unidad neonatal requiere una evaluación epidemiológica y un seguimiento estricto. Terrero señaló que, según la información que maneja, se han registrado 15 cultivos bacterianos positivos en la Maternidad La Altagracia, una cifra que considera elevada para un mismo entorno hospitalario.

Revisión de protocolos

Terrero consideró que las autoridades sanitarias deben mantener una supervisión constante de estos eventos y fortalecer las medidas de prevención dentro de los centros médicos. Las autoridades y el centro de salud deberán determinar las circunstancias exactas relacionadas con la atención recibida por el recién nacido y las medidas adoptadas ante la presencia de bacterias en la unidad neonatal.

La situación ha generado preocupación y ha llevado a la familia a buscar respuestas y justicia. La investigación sobre el caso sigue en curso, y se espera que las autoridades sanitarias tomen medidas para prevenir futuras ocurrencias de este tipo.

Créditos de la fuente: diarioaldia.com