La firma tecnológica AgriPilot anunció desde Nueva Delhi su entrada en México y el Cono Sur con un sistema de inteligencia artificial diseñado para optimizar el campo. Este miércoles, ejecutivos destacaron cómo sus herramientas duplican la producción en miles de granjas indias, un avance que ahora busca replicar en Latinoamérica.
Cómo funciona la tecnología de IA para optimizar el campo
El sistema de AgriPilot integra drones, sensores y algoritmos que analizan suelo, clima y plagas en tiempo real. En India, pruebas en arrozales y algodón elevaron rendimientos hasta un 100%, según datos internos verificados por expertos agronómicos. Para optimizar el campo en regiones latinas, adapta modelos a cultivos como maíz, soja y café, comunes en México y países sureños.
Impacto esperado en la agricultura latinoamericana
Contexto regional y desafíos
Latinoamérica enfrenta sequías crónicas y suelos degradados, con pérdidas anuales del 20-30% en cosechas, según la FAO. La tecnología de IA para optimizar el campo de AgriPilot promete reducir agua en un 40% y fertilizantes en 25%, alineándose con demandas de sostenibilidad. En México, donde el 70% de la producción agrícola depende de pequeños productores, esta expansión podría revitalizar zonas áridas como Sinaloa.
- Duplicar producción: Modelos predictivos evitan pérdidas por clima adverso.
- Eficiencia hídrica: Sensores optimizan riego en Cono Sur, golpeado por El Niño.
- Análisis de plagas: Detección temprana salva hasta 15% de cultivos.
Opiniones de expertos
Esta IA representa un salto para optimizar el campo en emergentes, pero requiere capacitación local, advierte el ingeniero agrónomo Javier López de la Universidad de Buenos Aires.
Históricamente, India lidera en agrotech con exportaciones de software agrícola por 500 millones de dólares anuales. AgriPilot, fundada en 2018, ya opera en Asia Sudoriental. Su llegada a Latinoamérica coincide con inversiones regionales en digitalización, como el plan mexicano de 1.000 millones de dólares en tech agrícola para 2026.
Productores del Cono Sur ven oportunidades, aunque cuestionan costos iniciales. La expansión inicia pilotos en Sonora, México, y Córdoba, Argentina, con metas de cubrir 50.000 hectáreas en dos años. Esta movida posiciona a optimizar el campo como prioridad en la agenda agro-tech regional, impulsando seguridad alimentaria ante crecientes demandas globales.

