Un terremoto de magnitud 7,7 golpeó este lunes la costa oriental del centro y noreste de Japón, a una profundidad de apenas 10 kilómetros. La Agencia Meteorológica de Japón (JMA) activó de inmediato la alerta por tsunami, afectando prefecturas desde Hokkaido hasta Fukushima. El epicentro se ubicó frente a la costa de Iwate, a unos 100 kilómetros mar adentro, registrándose a las 16:53 hora local.
Impacto inicial y respuesta de autoridades
El sismo alcanzó intensidades de 5 a 7 en la escala japonesa en Aomori, Iwate y Miyagi, mientras que en Tokio se sintió con fuerza 3. Generó olas de hasta 80 centímetros en el puerto de Kuji y entre 20 y 40 en otras zonas. Inicialmente, se advertía de posibles tres metros de altura, pero la alerta se rebajó horas después. Autoridades ordenaron evacuar a cerca de 172.000 personas en múltiples municipios.
Posibles réplicas y alerta inusual
La JMA emitió una rara advertencia de posibles temblores mayores en los próximos días, manteniendo a la población en máxima vigilancia. Se reporta un herido por caída en Hachinohe y cortes de energía en unos 100 hogares. Trenes bala y servicios se suspendieron entre Tokio y Shizuoka. La primera ministra Sanae Takaichi activó un equipo de emergencias para evaluar daños humanos y materiales.
Contexto histórico de sismos en Japón
Este terremoto de magnitud 7,7 recuerda eventos recientes, como el de diciembre 2025 en Aomori, de 7,5, con olas de 710 centímetros y más de 30 heridos. Japón, en el Anillo de Fuego del Pacífico, enfrenta unos 1.500 sismos anuales, con sistemas de alerta que salvan vidas. Expertos destacan la resiliencia nipona, pero advierten sobre réplicas en fosas como la de Sanriku.
- Evacuaciones: 172.000 personas en alerta.
- Olas máximas: 80 cm en Kuji.
- Intensidad: Hasta 7 en escala local.
- Daños iniciales: Un herido, cortes de luz.
La JMA retiró la alerta de tsunami principal, pero persiste la vigilancia por réplicas. Este terremoto de magnitud 7,7 subraya la vulnerabilidad costera japonesa, con protocolos que minimizan pérdidas. Autoridades instan a no bajar la guardia ante riesgos sísmicos persistentes en la región.

