El Ministerio de Salud Pública informó que el 70.8% de los adultos en República Dominicana padece sobrepeso u obesidad, una cifra alarmante que posiciona al país en zona de emergencia sanitaria. Este dato surge del boletín epidemiológico de la semana 7, destacando también un 29.3% en jóvenes de 6 a 18 años.
Contexto Histórico de la Crisis
La sobrepeso u obesidad no es un problema nuevo en RD. Encuestas previas del 2018 ya señalaban tasas cercanas al 60% en adultos, pero el salto al 70.8% refleja un agravamiento ligado a cambios en hábitos alimenticios y sedentarismo urbano. Expertos de la OPS atribuyen esto al alto consumo de ultraprocesados y refrescos azucarados, comunes en la dieta dominicana.
Factores de Riesgo y Datos Actualizados
Sobrepeso u obesidad eleva riesgos de diabetes tipo 2, hipertensión y enfermedades cardíacas. El MSP reporta que estas condiciones contribuyen al 20% de muertes prematuras en el país. En jóvenes, el 29.3% afectado anticipa una generación con mayores complicaciones crónicas si no se actúa.
- Consumo excesivo de carbohidratos refinados.
- Falta de actividad física en el 70% de la población urbana.
- Aumento de 15% en casos de diabetes desde 2020.
Opiniones de Expertos
La sobrepeso u obesidad es una pandemia silenciosa que demanda políticas urgentes, desde educación nutricional hasta impuestos a bebidas azucaradas, según el doctor Rafael Lara, epidemiólogo del MSP.
El boletín también menciona brotes de malaria, leptospirosis y dengue, pero el foco en sobrepeso u obesidad subraya la necesidad de campañas nacionales. Iniciativas como el Plan Decenal de Salud buscan revertir esta tendencia mediante promoción de frutas locales y deporte en escuelas.
Medidas Preventivas Inmediatas
Para combatir el sobrepeso u obesidad, autoridades recomiendan porciones controladas y caminatas diarias. Estudios regionales muestran que intervenciones escolares reducen un 10% la prevalencia en adolescentes. El MSP planea monitoreo anual para rastrear progresos.
En República Dominicana, el sobrepeso u obesidad exige acción colectiva. Con el 70.8% de adultos impactados, el desafío es transformar datos en hábitos saludables para un futuro más vigoroso.

