El servicio de la deuda alcanzará su mayor presión en 2026, según el economista Haivanjoe Ng Cortiñas. Este año marcará un punto crítico para la dinámica fiscal de la República Dominicana, desplazando el foco del monto total adeudado hacia los pagos inmediatos y su impacto en la liquidez.
Ng Cortiñas estima que el servicio de la deuda externa subirá a US$5.847 millones en 2026, impulsado por amortizaciones de bonos emitidos en la última década y cerca de US$3.000 millones en intereses. Esta demanda concentrada de dólares podría tensar el mercado cambiario, pese a ingresos estables por turismo, remesas e inversión extranjera.
Presiones internas y cuasi-fiscales
Internamente, el servicio de la deuda del Gobierno Central rondará los RD$231 mil millones, con un salto en amortizaciones y altos intereses. El Plan de Recapitalización del Banco Central añadirá RD$39.500 millones al gasto corriente, limitando recursos para inversión pública o social. Históricamente, la deuda pública dominicana ha crecido desde el 40% del PIB en 2020 hasta cerca del 48% actual, según datos del Ministerio de Hacienda, manteniéndose en niveles sostenibles comparados con pares regionales como Jamaica (90%) o Brasil (75%).
Impacto en ingresos y refinanciamiento
Los intereses absorberán el 24% de los ingresos corrientes y más del 20% del gasto total, convirtiéndose en el rubro más rígido del presupuesto. Para cubrirlos, el Estado emitirá nuevas deudas por más de RD$401 mil millones, profundizando el refinanciamiento. El saldo total del sector público no financiero llega a US$61.616,9 millones.
Indicadores clave y riesgos cambiarios
El Resultado Neto de las Operaciones de Mercado Cambiario (REMA) será vital para detectar tensiones cortas, en un contexto de depreciación del peso del 4,2% en 2025, con el dólar en RD$64. Expertos del Banco Central han reiterado que la economía no enfrenta insolvencia, respaldados por reservas internacionales de US$15.000 millones a fines de 2025.
La diferencia entre un ajuste ordenado y tensiones innecesarias radica en la anticipación y coordinación fiscal-monetaria, advierte Ng Cortiñas.
El economista aclara que no hay crisis de deuda, pero 2026 será el más exigente del ciclo por la concentración de pagos. Fuentes oficiales confirman que el Gobierno prepara estrategias de gestión de calendario para mitigar picos. En este escenario, el servicio de la deuda exige vigilancia estrecha para preservar la estabilidad macroeconómica dominicana.

