La devaluación moneda Venezuela alcanzó el 82,7 % frente al dólar en 2025, según el Banco Central de Venezuela. El último día laborable, el dólar oficial cotizó en 301,37 bolívares, un salto del 479,33 % desde los 52,02 bolívares de enero. Esta disparidad resalta la brecha con el mercado paralelo, por encima de los 560 bolívares.
Impacto en salarios y precios
El salario mínimo, fijo en 130 bolívares desde 2022, equivale ahora a solo 0,43 centavos de dólar. El gobierno complementa con bonos de hasta 160 dólares: 120 del “ingreso de guerra económica” para empleados públicos y 40 de alimentación para todos los trabajadores. Estos pagos usan la tasa oficial, sin afectar beneficios laborales. Sin embargo, los precios se guían por el dólar paralelo, profundizando la pérdida de poder adquisitivo.
Brecha cambiaria y silencio inflacionario
La devaluación moneda Venezuela amplía la brecha cambiaria, calificada por el opositor Henrique Capriles como un “impuesto silencioso”. En redes, Capriles señaló: “Los precios se fijan al dólar más alto, pero los ingresos al más bajo, generando más pobreza”. El Banco Central no reporta inflación desde octubre de 2024, cuando la diferencia entre tasas oficial y negra se aceleró.
Contexto histórico de la crisis
Esta devaluación moneda Venezuela continúa una tendencia desde 2018, cuando hiperinflación superó el 1.000.000 % anual, según el FMI. Reformas como el bolívar soberano en 2018 y digital en 2021 fallaron en estabilizarla. Expertos como el economista Asdrúbal Oliveros destacan que sanciones, caída petrolera y políticas fiscales impulsan la devaluación moneda Venezuela. En 2025, reservas internacionales cayeron por debajo de 10.000 millones de dólares, limitando intervenciones.
- Dólar oficial: 301,37 Bs (fin 2025)
- Dólar paralelo: >560 Bs
- Salario mínimo: 130 Bs = 0,43 USD
- Bonos mensuales: hasta 160 USD
La devaluación moneda Venezuela agrava la emigración de 7,7 millones de personas desde 2014, per ACNUR. Analistas prevén más presión en 2026 si no hay ajustes estructurales. Esta realidad económica define el cierre de 2025 en el país suramericano.

