La cantante pop Sabrina Carpenter ha expresado su rechazo público al uso que el gobierno de Trump ha hecho de su canción “Juno” en un video promocional del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE). En su mensaje, Sabrina Carpenter calificó el montaje como “malvado y repugnante” y advirtió que nunca permitirá que su música sea utilizada para respaldar una agenda que considera inhumana.
Franklin la Tortuga también se suma al rechazo
El editor de Franklin la Tortuga, Kids Can Press, también ha condenado el uso de la imagen del personaje en una publicación del secretario de Defensa, Pete Hegseth. La imagen manipulada mostraba a Franklin apuntando con una bazuca a barcos, acompañada del texto “Franklin ataca a narcoterroristas”. El editor afirmó que este tipo de uso violento y no autorizado contradice los valores del personaje y de la editorial.
Contexto de las acciones del gobierno de Trump
La administración Trump ha llevado a cabo múltiples operaciones en el Mar Caribe y el Océano Pacífico Oriental contra embarcaciones acusadas de tráfico de drogas. Estas acciones han dejado más de 80 muertos desde principios de septiembre, según reportes oficiales. El uso de música e imágenes de figuras públicas para respaldar estas operaciones ha generado polémica y críticas en el ámbito cultural y artístico.
Artistas que han rechazado el uso de su obra
La lista de artistas que han expresado su oposición al uso de su música por parte del gobierno de Trump es extensa. Entre ellos se encuentran ABBA, Bruce Springsteen, Olivia Rodrigo, Rihanna, Phil Collins, Pharrell, John Fogerty, Semisonic, Neil Young, Eddy Grant, Panic! at the Disco, REM, Guns N’ Roses, Celine Dion, Beyoncé y Adele. El rechazo de Sabrina Carpenter se suma a esta corriente de artistas que defienden el uso ético de su obra.
El caso de Sabrina Carpenter y Franklin la Tortuga refleja la tensión entre el poder político y el mundo artístico, donde el uso de la música e imágenes para fines propagandísticos genera controversia y debate. La postura de Sabrina Carpenter y el editor de Franklin la Tortuga subraya la importancia de respetar los derechos de autor y los valores éticos en la utilización de la obra creativa.

