Grand Slam Track, la liga de atletismo lanzada por el exrecordista mundial Michael Johnson, se acogió a la bancarrota este jueves, lo que genera incertidumbre sobre las finanzas de las estrellas dominicanas Marileidy Paulino y Alexander Ogando. La declaración, firmada por Johnson, el presidente Steve Gera y el representante J. Rudy Freeman, revela activos por menos de 50.000 dólares frente a pasivos entre 10 y 50 millones, con 200 a 999 acreedores.
La Sección 547 y sus efectos en pagos recientes
La Sección 547 del Código de Bancarrota de EE.UU. permite recuperar pagos hechos a acreedores en los 90 días previos a la insolvencia. Esto amenaza directamente las ganancias de Marileidy Paulino, subcampeona olímpica en 400 metros, quien sumó unos 230.000 dólares por ganar en Miami y Filadelfia, y terceros en Kingston. Alexander Ogando, por su parte, reclama 150.000 dólares tras vencer en Filadelfia y ser segundo en Miami en 200 metros.
Antecedentes de Grand Slam Track y el contexto del atletismo
Grand Slam Track prometía revolucionar el atletismo con premios altos en cuatro paradas: Miami, Filadelfia, Kingston y otra pendiente. Johnson, cuatro veces oro olímpico, buscaba competir con Diamond League atrayendo a élites como Paulino, plata en París 2024, y Ogando, resurgido en 2025. Sin embargo, problemas financieros surgieron rápido, con deudas abrumadoras pese al respaldo inicial.
Implicaciones para atletas dominicanos
Para Marileidy Paulino y Alexander Ogando, estos fondos representan ingresos clave fuera de Juegos Olímpicos. Paulino, de 28 años, domina los 400 metros con récord nacional de 48.42 segundos; Ogando, 34, volvió a élite con 20.09 en 200 metros. La quiebra podría forzarlos a litigar o esperar distribución de activos mínimos.
- Grand Slam Track: Activos <50.000 USD, pasivos masivos.
- Paulino: 230.000 USD en riesgo por podios en tres paradas.
- Ogando: 150.000 USD por triunfos en 200m.
Expertos en derecho deportivo señalan que la Sección 547 prioriza acreedores, dejando a atletas como últimos en fila. Johnson ha guardado silencio post-declaración, mientras la federación dominicana de atletismo monitorea el caso. Esta crisis expone vulnerabilidades en ligas emergentes, afectando carreras de talentos como los de RD.
La quiebra de Grand Slam Track subraya riesgos en el deporte profesional, donde Marileidy Paulino y Alexander Ogando enfrentan ahora un panorama incierto para sus finanzas.
