Petróleo de Texas subió este lunes hasta 91,30 dólares por barril, impulsado por el aumento de la tensión en Oriente Medio y por el temor del mercado a nuevas interrupciones en el flujo energético global.
En la sesión, el crudo estadounidense avanzó 0,84 %, equivalente a 0,76 dólares, según el cierre de los contratos de futuros para julio. El movimiento confirma que el Petróleo de Texas sigue reaccionando con fuerza a cualquier señal de escalada militar en la región.
Petróleo de Texas y la presión del conflicto
La subida llegó después de un nuevo episodio entre Irán e Israel. Teherán lanzó once misiles contra el norte del territorio israelí tras los ataques del Ejército israelí en los suburbios de Beirut, en medio de la ofensiva contra el Líbano. Ese intercambio elevó la percepción de riesgo entre operadores y analistas.
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, advirtió que Irán y Hizbulá podrían enfrentar represalias más duras si vuelven a atacar a su país. Esa tensión política y militar suele reflejarse de inmediato en el precio del Petróleo de Texas, porque cualquier choque prolongado en la zona puede afectar rutas clave de exportación.
Petróleo de Texas y el estrecho de Ormuz
Uno de los focos del mercado sigue siendo el estrecho de Ormuz, paso marítimo por el que circula una parte decisiva del petróleo mundial. Aunque el texto base señala que Irán condiciona un acuerdo con Estados Unidos a un alto a la ofensiva israelí en el Líbano, lo relevante para el mercado es que cualquier amenaza sobre esa ruta puede empujar de nuevo al alza el Petróleo de Texas.
Antes del conflicto, Ormuz ya era considerado un punto sensible por su peso en el comercio energético internacional. Por eso, los inversionistas miran con especial atención cada señal de bloqueo, presión diplomática o acción militar en el golfo Pérsico.
Reacción de Washington y del mercado
El presidente estadounidense, Donald Trump, pidió que cesen los ataques “de inmediato”, una señal de que Washington intenta contener una crisis que también amenaza la estabilidad de los precios energéticos. Al mismo tiempo, Estados Unidos e Irán siguen sin cerrar un entendimiento tras semanas de conversaciones fallidas.
En paralelo, el Comando Central de EE.UU. informó que su Ejército disparó contra un buque petrolero en el golfo de Omán por violar su cerco, un episodio que añade más incertidumbre a un escenario ya cargado de riesgos para el Petróleo de Texas.
Qué vigila el mercado del Petróleo de Texas
- La evolución de los ataques entre Israel, Irán y Hizbulá.
- El estado de las negociaciones sobre el conflicto en Líbano.
- El riesgo de interrupción en el estrecho de Ormuz.
- La respuesta de Estados Unidos y de los grandes compradores de crudo.
Si la tensión se mantiene, el Petróleo de Texas podría seguir operando con volatilidad en las próximas sesiones, mientras el mercado intenta medir hasta dónde puede llegar el impacto del conflicto sobre la oferta mundial de energía. En este contexto, el Petróleo de Texas vuelve a mostrar que su precio no depende solo de la demanda, sino también del pulso geopolítico en Oriente Medio.

