Petróleo 95 dólares es la proyección que lanzó Moscú para el cierre del año si se reabre el estrecho de Ormuz, una ruta clave para el crudo mundial. La advertencia vino de Ígor Sechin, jefe de Rosneft, en el Foro Económico Internacional de San Petersburgo.
Petróleo 95 dólares y el peso de Ormuz
Sechin sostuvo que, si se levantan las restricciones ahora, el barril podría moverse en torno a 95-96 dólares a final de año. También afirmó que el mercado necesitaría cerca de medio año para recuperar una dinámica positiva, con un precio de 80-85 dólares hacia dentro de un año.
El estrecho de Ormuz es uno de los puntos más sensibles del comercio energético global. Por esa vía transita una parte importante del petróleo que sale del Golfo, así que cualquier tensión geopolítica suele trasladarse rápido a los precios internacionales.
Petróleo 95 dólares: el factor Rusia
La lectura de Rosneft llega en un momento en que Rusia sigue bajo sanciones de Estados Unidos y la Unión Europea. Sechin advirtió que, si se sancionan los 7 millones de barriles de crudo ruso destinados a exportación por la guerra en Ucrania, el precio del barril podría saltar hasta 250 dólares.
Ese escenario es extremo, pero refleja la dependencia que todavía mantiene el mercado de la oferta rusa. Cualquier recorte adicional de suministros, sumado a una crisis en Oriente Medio, tendría efectos inmediatos en la cotización.
Petróleo 95 dólares y el mensaje de Putin
El presidente Vladímir Putin reconoció esta semana que la economía rusa se beneficia del alza del crudo, aunque negó que Moscú quiera prolongar la situación. También abogó por una salida rápida al conflicto en Irán, otro elemento que puede alterar el flujo energético regional.
La señal del Kremlin es clara: precios altos ayudan a las cuentas rusas, pero la inestabilidad prolongada aumenta el riesgo para exportadores, importadores y consumidores. En mercados como el Caribe, una subida sostenida del crudo termina presionando combustibles, transporte y costos logísticos.
Qué vigila ahora el mercado
- El estrecho de Ormuz y cualquier cambio en la tensión regional.
- Las sanciones contra el petróleo ruso y su impacto en la oferta.
- La respuesta de la OPEP+ ante un eventual repunte del barril.
Si el escenario descrito por Sechin se cumple, el petróleo 95 dólares volvería a estar en el centro de la discusión energética mundial, con efectos directos sobre inflación, fletes y precios al consumidor. La clave estará en si la crisis geopolítica se enfría o si, por el contrario, se prolonga y empuja al mercado hacia un nuevo ciclo de tensión.

