Las energías renovables en República Dominicana podrían alcanzar 2,600 megavatios (MW) en 2028, casi cinco veces más que los 555 MW registrados en 2020, de acuerdo con proyecciones del Ministerio de Energía y Minas.
El dato fue ofrecido por el ministro Joel Santos, quien sostuvo que el avance responde a una estrategia para reforzar la seguridad energética y reducir la exposición del país a shocks externos en combustibles y mercados internacionales. El funcionario afirmó que actualmente el sistema ya ronda los 2,000 MW en producción y que el sector ha atraído cerca de 3,000 millones de dólares en inversión.
Energías renovables y seguridad del sistema
Santos explicó que el crecimiento de las energías renovables no solo aumenta la oferta eléctrica, sino que también ayuda a estabilizar la red. La meta oficial incluye más capacidad de respaldo para atender la demanda de las horas pico, especialmente entre las 7:00 y las 11:00 de la noche.
En ese tramo horario, el sistema dominicano suele enfrentar mayor presión por el aumento del consumo residencial y comercial. Por eso, el Gobierno impulsa proyectos de almacenamiento que permitan guardar energía durante el día e inyectarla cuando más se necesita.
Energías renovables con apoyo de almacenamiento
Según el ministro, 200 MW de almacenamiento estarían listos a finales de 2026. Esa infraestructura es clave para que las energías renovables tengan un efecto más estable sobre el sistema eléctrico, debido a su dependencia de condiciones como el sol y el viento.
El planteamiento oficial coincide con una tendencia regional: los países que integran más renovables suelen complementar esa expansión con baterías, redes más flexibles y sistemas de respaldo para evitar apagones y pérdidas de eficiencia.
La inversión detrás de las energías renovables
El ministro dijo además que el sector eléctrico ha liderado la captación de inversión extranjera en los últimos cuatro años, con alrededor de US$1,000 millones anuales. Esa dinámica ha colocado a las energías renovables entre los motores más visibles del cambio en la matriz energética nacional.
De acuerdo con el funcionario, el país debe seguir apostando por más generación limpia para disminuir la dependencia de los combustibles fósiles y también reducir la vulnerabilidad frente a la política internacional y la volatilidad de precios.
Minería, ingresos y presión ambiental
Santos también vinculó el debate energético con la minería, a la que definió como otro de los grandes polos de inversión extranjera. Indicó que en el primer cuatrimestre de 2026 la economía creció 4.0 % y el sector minero 10.7 %, con 20 mil millones de pesos en ingresos fiscales.
El ministro agregó que se revisa la Ley Minera para fortalecer la inversión en comunidades y mejorar la transferencia de fondos. En ese marco, insistió en que la sostenibilidad debe incluir no solo el componente ambiental, sino también beneficios tangibles para la población.
“La sostenibilidad no es solo ambiental. Tiene que ver con el desarrollo de las comunidades”, dijo Joel Santos.
Si las proyecciones oficiales se cumplen, energías renovables, inversión y almacenamiento seguirán marcando el rumbo del sector eléctrico dominicano en los próximos años, con impacto directo en la seguridad energética, la competitividad y la estabilidad del sistema.

