El empresario Andrés Vander Horst Álvarez diseccionó el reciente discurso del ministro de Hacienda, Magín Díaz, en un conversatorio de la Cámara Americana de Comercio. Según Vander Horst, el mensaje no celebra logros pasados, sino que urge a República Dominicana a implementar reformas para mantener la estabilidad económica ante un contexto global adverso.
Entre 2020 y 2025, el mundo vivió uno de los periodos de menor crecimiento en más de 50 años, con tasas globales por debajo del 3% anual según datos del Banco Mundial. En este escenario, República Dominicana ha sostenido un promedio histórico del 5% de expansión, impulsado por inversión y construcción, pero ocultando fallas en productividad.
Desafíos estructurales para la estabilidad económica
Vander Horst enfatiza que el modelo actual depende de acumulación de capital, no de eficiencia. Magín Díaz posiciona la productividad como eje central, proponiendo mejoras en capital humano, reducción de regulaciones y revisión de incentivos fiscales. Históricamente, el PIB per cápita dominicano creció un 4.2% anual en la última década, pero la productividad laboral se estancó en 2.5%, revela el Banco Central.
- Mejorar formación profesional para elevar competencias laborales.
- Eliminar trabas burocráticas que frenan la competencia.
- Actualizar subsidios y tarifas eléctricas, que distorsionan costos reales.
- Reformar impuestos y catastros para mayor eficacia.
Riesgos de posponer reformas en la estabilidad económica
El analista advierte que ignorar estas medidas lleva a debilitar el potencial de crecimiento, como ocurrió en economías latinoamericanas que postergaron ajustes en los 2000. Andrés Vander Horst insiste en gradualidad para evitar shocks sociales: “La estabilidad económica no es solo disciplina fiscal, sino inversión creíble que impulse productividad“.
En República Dominicana, la deuda pública se mantiene en 55% del PIB, niveles sostenibles según FMI, pero distorsiones como subsidios energéticos crónicos erosionan ganancias. Expertos del Consejo Monetario coinciden: sin reformas, el crecimiento podría caer al 3% en 2026.
Estabilidad económica y disciplina fiscal: no son opuestos
Vander Horst aclara que República Dominicana no enfrenta crisis de solvencia, sino de eficiencia. Corregir tarifas desactualizadas o subsidios ineficaces requiere serenidad. El ministro Magín Díaz vincula disciplina fiscal con atracción de inversión, clave para productividad.
El desafío es colectivo: asumir reformas sin temor para desbloquear fuentes de crecimiento. Como señaló Vander Horst, posponerlas multiplica riesgos en un mundo volátil. La estabilidad económica dominicana, forjada por decisiones acumuladas, demanda acción ahora para perdurar.

