Los economistas han reducido a la mitad el crecimiento del PIB alemán por la guerra de Irán, según los cinco principales institutos económicos de Alemania. Esta drástica revisión se debe al bloqueo casi total del estrecho de Ormuz, que ha disparado los precios de la energía y amenaza la frágil recuperación del país.
Berlín registra ahora pronósticos de solo 0,6% de avance del PIB en 2026 y 0,9% en 2027, comparado con el 1,3% y 1,4% estimados en otoño pasado. Tras cerrar 2025 con un tímido 0,2% de crecimiento, Alemania deja atrás dos años de recesión, pero la guerra de Irán resta tres décimas al PIB este año y el próximo.
Bloqueo del estrecho de Ormuz frena el petróleo mundial
El estrecho de Ormuz, por donde transitaba el 20% del petróleo global, se espera que reabra en el segundo trimestre. Los expertos asumen que los precios energéticos bajarán desde verano, aunque no regresarán a niveles preconflicto. Esta crisis, aunque grave, palidece ante los efectos de la guerra en Ucrania o la pandemia de COVID-19, según Timo Wollmershäuser, economista jefe del instituto Ifo.
Inflación y poder adquisitivo en jaque
La guerra de Irán impulsará la inflación alemana al 2,8% este año y 2,9% en 2027, rozando el 3% en el segundo semestre. Si el conflicto se prolonga, el PIB perdería dos décimas más en 2026 y tres en 2027, con precios un 0,5% más altos. Wollmershäuser advierte que frenará la recuperación, pero no la detendrá por completo.
Recuperación atípica impulsada por el Estado
La salida de la recesión en 2025 fue ‘atípica’, liderada por gasto público masivo en defensa, infraestructuras y clima, no por la industria exportadora. Esta última sufre competitividad menguante, incertidumbre geopolítica y trabas comerciales. El consumo privado ayudó, gracias a ingresos crecientes y inflación moderada, pero la manufactura sigue débil, con pedidos estancados y exportaciones sin repunte histórico.
- Los institutos rechazan ‘activismo a corto plazo’ como subsidios a carburantes, por distorsionar mercados y beneficiar a quienes no lo necesitan.
- Recomiendan compensaciones sociales focalizadas y políticas para eliminar regulaciones, incentivar empleo, inversión e innovación.
Históricamente, choques energéticos como la crisis de 1973 por el embargo árabe o el ataque a refinerías saudíes en 2019 elevaron precios globales, pero el bloqueo actual del estrecho de Ormuz —clave desde la era persa— multiplica riesgos. Alemania, dependiente de importaciones, urge diversificar fuentes, como ya hizo post-Ucrania con gas licuado de EE.UU. y Noruega. La guerra de Irán expone vulnerabilidades estructurales en la mayor economía europea.
En última instancia, la guerra de Irán redefine el panorama económico alemán, obligando a reformas profundas para blindar el crecimiento futuro.
