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Pobreza en RD y la ayuda alimentaria estatal

· 3 min de lectura
pobreza en RD

Pobreza en RD: Rafael Alburquerque volvió a poner en duda la lectura oficial sobre la reducción de la pobreza al señalar que el peso de la asistencia social sigue siendo demasiado alto para hablar de una mejora sólida en las condiciones de vida.

El exvicepresidente sostuvo que las cifras divulgadas por el propio Estado muestran una brecha entre el discurso gubernamental y la realidad de los programas sociales, porque una parte considerable de los hogares todavía depende de transferencias para comprar alimentos, cocinar y cubrir electricidad.

Según el planteamiento de Alburquerque, cerca de 1.5 millones de hogares reciben el programa Aliméntate, alrededor de 1.3 millones acceden al Bono Gas y más de medio millón cobra el Bono Luz. Con esa base, afirma que casi cuatro de cada diez hogares dominicanos siguen recibiendo ayuda alimentaria o subsidios vinculados a necesidades básicas.

El exvicepresidente advirtió que esa proporción obliga a revisar la narrativa oficial sobre la pobreza en RD, porque no basta con salir de la línea estadística de pobreza si una familia continúa necesitando apoyo permanente para sobrevivir.

pobreza en RD: las cifras oficiales y la contradicción

Los datos públicos más recientes muestran una tendencia de descenso. El boletín oficial de pobreza monetaria 2025 sitúa la tasa general en 17.3 %, por debajo del 19.0 % registrado en 2024. Ese informe también confirma que la pobreza general bajó de 23.0 % a 19.0 % entre 2023 y 2024, lo que implicó que 413,686 personas superaran esa condición.

Sin embargo, Alburquerque sostiene que la magnitud de la asistencia social no coincide con esa mejora. En su crítica, la pregunta central no es solo cuántas personas salieron de la pobreza en RD, sino cuántas lograron sostener ingresos suficientes sin depender del Estado.

pobreza en RD: por qué pide más transparencia

El dirigente de la Fuerza del Pueblo pidió divulgar los padrones de beneficiarios, la condición socioeconómica de cada hogar y el número de familias que dejan de ser pobres cada año. También planteó que los programas sociales deben evaluarse por su capacidad de promover autonomía económica, no por el tamaño de la nómina de beneficiarios.

  • Transparencia en los padrones.
  • Actualización de beneficiarios.
  • Medición del tránsito real fuera de la pobreza.
  • Revisión de la focalización del gasto social.

El debate sobre la pobreza en RD sigue abierto porque los indicadores oficiales y la dependencia de ayudas estatales pueden medir cosas distintas: una es la línea estadística, otra es la capacidad real de un hogar para sostenerse sin transferencias. Esa diferencia, precisamente, es la que Rafael Alburquerque puso en el centro del debate público sobre la pobreza en RD.