“Ser empresaria significa crear oportunidades, diseñar un modelo de negocio con impacto, ofrecer empleo y hacer uso de la ciencia y tecnología”.
“Es tener el control de nuestro tiempo y nuestro dinero, e influir en otras mujeres”.
Estas definiciones provienen de varias mujeres que participaron en el estudio Small Firm Diaries, describiendo su experiencia en el ámbito empresarial. Han superado muchos obstáculos relacionados con la brecha de género para convertirse en dueñas de negocios que emplean de 2 a 20 personas.
Como ellas, muchas mujeres en América Latina ven el emprendimiento como un camino hacia la independencia económica, estabilidad y crecimiento profesional. Marzo, mes en el que se celebra el Día Internacional de la Mujer, destaca el liderazgo femenino y, según un análisis de Mastercard, el 49% de las mujeres en la región tienen un negocio propio, y el 75% ha considerado emprender, mostrando el fuerte impacto del emprendimiento femenino en la economía.
El impacto del emprendimiento femenino en la economía
El emprendimiento femenino no solo cambia las vidas de miles de mujeres, sino que también promueve el crecimiento económico en sus países. Según el Instituto de Economía de Mastercard (MEI), cerrar la brecha de género en la participación laboral tendría un impacto relevante en el PIB de América Latina y el Caribe:
- México: Vería un incremento de 391 mil millones de dólares en su PIB anual igualando la participación de las mujeres con la de los hombres.
- Brasil: Podría aumentar su PIB en 30% al mitigar las disparidades de género.
- Chile: Experimentaría una subida del 17% en su PIB al disminuir las diferencias en la fuerza laboral.
El estudio también destaca la notable presencia de mujeres emprendedoras en la región. En Colombia, el 9.3% de las mujeres en edad de trabajar son emprendedoras, superando al 8.4% de los hombres.
“Las PYMES y el emprendimiento son claves para el desarrollo de un país. Es crucial destacar el rol de las mujeres en la economía, considerando que constituyen al menos el 50% de la población y su contribución es vital para el crecimiento nacional”, señala María Barreiros, vicepresidenta senior de Producto y Soluciones para Pequeñas y Medianas Empresas de Mastercard.
¿Por qué las mujeres deciden emprender?
El informe de Mastercard enumera tres razones principales por las que las mujeres en América Latina deciden emprender: mejorar sus ingresos (72%), buscar independencia financiera (39%) y ahorrar para objetivos específicos (37%).
El deseo de iniciar un negocio es casi idéntico entre géneros. Mientras el 75% de las mujeres ha considerado emprender, el porcentaje en hombres es del 76%.
Aunque históricamente el mundo empresarial ha sido dominado por hombres, este panorama está cambiando. En ciertos sectores como el freelance y la venta en línea de productos propios, las mujeres ya alcanzan o superan la participación masculina.
“Las emprendedoras buscan flexibilidad para balancear su vida familiar con su negocio. Muchas son el soporte principal de sus familias y ven en el emprendimiento una forma de administrar su tiempo de manera más efectiva”, indica Barreiros.
Desafíos para las mujeres emprendedoras
A pesar del auge del emprendimiento femenino, el principal desafío sigue siendo el acceso a financiamiento. El 39% de las mujeres en América Latina indica la falta de capital como su mayor barrera para iniciar o expandir sus negocios, según el informe de Mastercard.
Estudios demuestran que las mujeres enfrentan condiciones más estrictas para obtener créditos en comparación con los hombres, con mayores exigencias de garantía, plazos de préstamo más cortos y tasas de interés más elevadas.
“En algunos casos, los montos de crédito aprobados para mujeres son inferiores a los de los hombres, incluso cuando sus ingresos y calificaciones crediticias son similares”, añade Barreiros.
Además, las mujeres emprendedoras se encuentran con otros obstáculos, como la falta de experiencia en gestión empresarial, el desconocimiento sobre cómo iniciar un negocio y la falta de confianza en sí mismas.
Barreiros también señala que las necesidades de las mujeres emprendedoras exceden las herramientas de gestión empresarial, enfrentando dificultades adicionales como el acceso a servicios de salud y educación para sus hijos.
El futuro del emprendimiento femenino
El emprendimiento femenino en América Latina sigue creciendo, y las cifras indican su potencial. En países como Colombia (84%) y México (80%), la intención de emprender es particularmente alta.
Estudios indican que las mujeres empresarias tienen más probabilidad que los hombres de invertir en el desarrollo de sus negocios, con un enfoque en innovación, expansión de la base de clientes y adopción de herramientas digitales.
Las mujeres jóvenes están impulsando este cambio, enfocándose en sectores de alto crecimiento como tecnología, salud y educación. No obstante, para que este impulso se convierta en negocios sostenibles, es crucial continuar eliminando las barreras estructurales que restringen su desarrollo.
“Mi consejo para cualquier mujer que aspire a emprender es no tener miedo de usar todas las herramientas disponibles. Hay más apoyo ahora que nunca: mentorías, acceso financiero, digitalización de negocios. Lo más importante es prepararse adecuadamente y unirse a otras mujeres que han recorrido el mismo camino”, concluye Barreiros.
Fuente: Infobae
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