El colector de Aduanas en Dajabón, Lancer García, fue destituido tras protagonizar un conflicto con comerciantes dominicanos y haitianos, motivo que llevó a su convocatoria a la sede central para una investigación formal.
Conflicto y cierre fronterizo
El colector de Aduanas en Dajabón perdió su cargo a raíz de tensiones que estallaron debido a la implementación de nuevos impuestos en el paso fronterizo. Organizaciones haitianas vinculadas al comercio alertaron sobre el cierre inminente de la frontera el 8 de diciembre si las autoridades no revertían la medida de incrementar un 2.5 % en los cobros a mercancías, además de aplicar un pago adicional por el cruce de motores de tres ruedas que transportan productos desde el mercado de la zona.
Reclamos y contexto del conflicto
Durante la semana previa, la Asociación de Comerciantes del Norte de Haití visitó Dajabón para exigir la eliminación del impuesto recientemente impuesto, que consideran perjudicial para sus actividades y el comercio binacional. Esta presión fue un detonante para las acciones que llevaron a la destitución del colector.
Problemas internos en la administración aduanera
Fuentes internas confirmaron que el colector de Aduanas en Dajabón había sido trasladado desde Puerto Plata por denuncias de maltrato hacia empleados y una actitud arrogante. En Dajabón, su gestión se caracterizó por constantes enfrentamientos con comerciantes dominicanos y distintos sectores locales, situación que degeneró en el conflicto actual.
Nuevo liderazgo y retos pendientes
La Dirección de Aduanas designó un nuevo encargado con amplia experiencia en operaciones y manejo fronterizo, que asumió funciones desde este lunes. Su misión es restablecer la estabilidad en esta zona clave para el comercio bilateral y atender las demandas tanto de comerciantes dominicanos como haitianos para evitar nuevas tensiones y cierres de frontera.
Impacto en la economía y relaciones fronterizas
El cierre breve de la frontera afecta la dinámica comercial entre ambos países, perjudicando a comerciantes formales e informales que dependen del intercambio diario en Dajabón. El conflicto refleja la sensibilidad del control fiscal y la necesidad de un diálogo equilibrado para la correcta administración aduanera en puntos coyunturales.
En síntesis, la destitución del colector de Aduanas en Dajabón es un movimiento estratégico ante la gestión polémica y las presiones generadas por el conflicto con comerciantes, en un contexto donde la estabilidad en la frontera es vital para el flujo comercial y la convivencia pacífica.

