La brecha digital de género es una realidad innegable en la organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), donde únicamente un 6% de las empresas emergentes o start ups digitales creadas con capital riesgo en las dos últimas décadas han sido impulsadas exclusivamente por mujeres, mientras que un 80% las han constituido solo hombres, lo que pone de manifiesto la magnitud de esta desigualdad estructural.
Estas cifras, presentadas este miércoles por el secretario general de la OCDE, Mathias Cormann, alertan sobre las consecuencias de la brecha digital de género precisamente cuando la transformación digital ofrece herramientas potentes para cerrarla, pero también plantea el riesgo de reproducir los sesgos de género actuales si no se actúa con decisión política.
Cormann, quien inauguró la segunda edición del Foro sobre la Igualdad de Género en París, insistió en aprovechar el efecto ‘amplificador’ de las tecnologías de la información para lograr una transformación positiva, requiriendo decisiones que garanticen que las tecnologías digitales sean inclusivas y se implementen de forma responsable.
La brecha digital de género en la formación y educación
El secretario general indicó que la posibilidad de que una niña quiera convertirse en profesional de las tecnologías de la información y la comunicación es tres veces inferior que la de un niño, reflejando directamente la brecha digital de género en el ámbito educativo. De hecho, solo el 3% de las mujeres tienen titulación en ese sector, frente al 11% de los hombres, según proyecciones de la organización.
Esta disparidad se explica en la brecha digital de género que excluye a las mujeres de materias CTIM antes que los niños en la escuela secundaria, dificultando su acceso a capacitación avanzada como programación, análisis de datos, manejo de grandes bases de datos y desarrollo de software.
Riesgos de seguridad y ciberacoso ligados a la brecha digital de género
Cormann advirtió de que las niñas tienen muchas más probabilidades que los niños de ser víctimas de cíberacoso y de sufrir abusos sexuales, y que la mitad de las mujeres pueden haber sufrido sesgos de género facilitados por la tecnología, un riesgo que aumenta para las mujeres que participan en política, exacerbando la brecha digital de género.
Actualmente, 29 países entre miembros y candidatos de la OCDE tienen una autoridad dedicada a cuestiones de seguridad en línea, un avance significativo comparado con solo tres en 2022, demostrando que los gobiernos están activos y comprometidos para actuar.
Impacto económico de la brecha digital de género en la economía global
Más allá de la cuestión específica de las tecnologías, la desaparición de la brecha de género en la economía tendría consecuencias concretas, con un crecimiento un 35% más rápido de aquí a 2060 en el conocido como el ‘club de los países desarrollados’, donde la brecha digital de género limita el potencial de desarrollo.
En ese horizonte, el producto interior bruto (PIB) sería al menos un 9,2% superior, mientras que actualmente una mujer que trabaja a tiempo completo gana de media en la OCDE el 90% de lo que percibe un hombre, evidenciando la persistente brecha digital de género en la remuneración laboral.
La segunda edición del Foro de la OCDE sobre la Igualdad de Género lleva por título ‘Poner la transformación digital al servicio de todas y de todos’, con la participación de expertos y responsables políticos, incluyendo a la ministra española de Igualdad, Ana Redondo, quien intervendrá en una mesa redonda sobre tecnologías digitales, datos y futuro de la economía de los cuidados.
La OCDE puede ayudar a ir ‘más lejos y más rápido’, primero con sus datos e informes sobre el control de las brechas de género, demostrando que la brecha digital de género es un obstáculo que requiere atención inmediata y soluciones coordinadas para garantizar la inclusión digital real.

