No más consumo de agua en centros de datos ya no es solo un lema de marketing, sino la apuesta concreta que hace Nvidia junto a la startup nuclear Valar Atomics para la próxima generación de infraestructura de inteligencia artificial.
La industria tecnológica busca modelos más sostenibles y el primer paso es decir No más consumo de agua en la refrigeración masiva de servidores. Nvidia y Valar Atomics anunciaron un proyecto piloto en Utah, Estados Unidos, donde un microreactor nuclear alimenta un pequeño centro de datos diseñado para operar prácticamente sin uso de agua en el sitio.
La propuesta combina dos innovaciones clave:
- Microreactores nucleares avanzados, fuera de la red convencional, para suministrar energía estable y libre de emisiones directas.
- Sistemas de refrigeración líquida en circuito cerrado, que reemplazan las tradicionales torres de enfriamiento por evaporación, responsables del mayor gasto hídrico.
No más consumo de agua en la refrigeración: así funciona el sistema
El diseño de centro de datos de Nvidia, conocido como DSX, apuesta por un circuito de refrigeración líquida sellado, capaz de operar con fluidos que entran a unos 45 °C y salen alrededor de 55 °C sin afectar el rendimiento de los chips de IA.
Al reutilizar el mismo fluido durante toda la vida útil de la instalación, se apunta a un escenario de No más consumo de agua directo en la operación diaria del centro de datos, a diferencia de los modelos actuales que pueden gastar millones de galones de agua por megavatio al año.
En paralelo, Valar Atomics utiliza un microreactor que extrae energía térmica mediante helio presurizado y la convierte en electricidad, evitando grandes infraestructuras de vapor y reduciendo también el uso de agua en la generación energética.
Energía nuclear y centros de datos de IA
Durante una demostración reciente, Valar Atomics mostró su microreactor Ward 250 alimentando hardware basado en la arquitectura Blackwell de Nvidia, un escenario pensado para las llamadas “fábricas de IA” de alta demanda computacional.
Según la compañía, este modelo permitiría construir instalaciones de hasta 30 MW con circuito cerrado de extremo a extremo, sin extraer agua de la comunidad local, reforzando el objetivo de No más consumo de agua en las zonas donde se ubican los centros de datos.
El costo oculto del agua en la era de la IA
Los centros de datos se han convertido en uno de los grandes consumidores de recursos hídricos, especialmente los dedicados a inteligencia artificial, que concentran procesadores de alto rendimiento y generan enormes cantidades de calor.
En muchos países, este uso compite con el consumo urbano y agrícola, generando presión sobre comunidades locales. Por eso, la idea de No más consumo de agua en estas instalaciones se coloca en el centro del debate sobre la expansión de la IA y su impacto ambiental.
Retos y dudas del modelo sin agua
Aunque el proyecto Nvidia–Valar es visto como un laboratorio para probar tecnologías de próxima generación, expertos advierten que aún quedan desafíos: costos de construcción, regulación nuclear, manejo de residuos radiactivos y aceptación social de este tipo de plantas cerca de zonas habitadas.
También señalan que el problema ambiental no se limita al agua: el consumo eléctrico total de la IA sigue creciendo y la disponibilidad de generación limpia a gran escala es un reto abierto, incluso con la energía nuclear en el centro de la discusión.
¿Un futuro de centros de datos sin agua?
Para países vulnerables al estrés hídrico, como los del Caribe y América Latina, la promesa de No más consumo de agua en centros de datos abre la puerta a atraer inversiones tecnológicas sin agravar la escasez de este recurso. Si las pruebas con Nvidia y Valar Atomics confirman su viabilidad técnica y económica, el modelo podría replicarse en nuevas regiones que buscan desarrollar infraestructura digital sin comprometer el agua de sus comunidades.

