La Administración de Trump ha llevado a cabo la detención de 379.000 inmigrantes entre el 20 de enero de 2025 y el 20 de enero de 2026. Así lo confirmó Todd Lyons, director interino del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), durante una sesión ante el Congreso de Estados Unidos.
Detalles de los detenidos
Entre los arrestados por la Administración de Trump figuran más de 7.000 presuntos pandilleros y 1.400 individuos conocidos o sospechosos de terrorismo. Lyons enfatizó que el ICE sostiene su compromiso con la rendición de cuentas para quienes entran ilegalmente al país.
Tensiones políticas alrededor de la Administración de Trump
Incidentes en Minnesota y protestas
La comparecencia ocurre en medio de controversias. La Administración de Trump enfrentó críticas por redadas en Minnesota, donde dos ciudadanos estadounidenses murieron por disparos de agentes federales, generando fuerte rechazo público y obligando a reducir operaciones.
Riesgo de cierre del DHS
Los demócratas rechazan financiar el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) sin cambios en políticas migratorias, como requerir órdenes judiciales para ingresar a viviendas o limitar el uso de máscaras por agentes. Sin acuerdo antes del fin de semana, el DHS podría enfrentar cierre administrativo.
Históricamente, la Administración de Trump impulsó medidas estrictas desde su primer mandato, con deportaciones récord en 2019 superando las 250.000 anuales, según datos del DHS. Expertos en migración señalan que estas cifras de 379.000 arrestos reflejan una intensificación, enfocada en prioridades criminales, aunque generan debates sobre derechos humanos y costos operativos.
- Presuntos pandilleros: más de 7.000.
- Terroristas sospechosos: 1.400.
- Período: un año completo desde posesión.
La Administración de Trump defiende estas acciones como esenciales para la seguridad nacional, mientras opositores piden reformas. Este pulso presupuestario podría alterar el ritmo de operaciones del ICE en los próximos días.
Todd Lyons: «Quien ingresa ilegalmente debe rendir cuentas».
La Administración de Trump continúa priorizando el control fronterizo en un contexto de creciente polarización migratoria.

