Ocho jóvenes dominicanos integran la delegación que participará en el Barco de la Juventud Mundial, un programa de intercambio cultural organizado por el Gobierno de Japón. La travesía arranca este domingo 15 de febrero en Bangkok, Tailandia, y culmina el 13 de marzo en Tokio, con paradas en Aichi y Okinawa.
¿Quiénes son los representantes dominicanos?
La selección incluye perfiles diversos y destacados. Andrés Patiño, licenciado en Negocios Internacionales y Administración; Cesia De Oleo Rodríguez, economista en el Banco Central; Chelsy Bautista, experta en Negocios Internacionales; y William Sánchez, en Comunicación Audiovisual. Completan el grupo Marigexis De la Rosa, diseñadora gráfica; Esteban Pichardo, estudiante de Derecho; Ana Nicolle Javier, en Negocios Internacionales; y Shirley Santana Herrera, economista.
Historia y objetivos del Barco de la Juventud Mundial
Iniciado en 1988, el Barco de la Juventud Mundial busca fomentar el liderazgo juvenil y la cooperación global. Jóvenes de naciones como Japón, Chile, España, Camerún, Canadá, Grecia, Jamaica, Mongolia, Mozambique, Nueva Zelanda y Palaos comparten debates y actividades a bordo. El financiamiento total corre por cuenta del gobierno japonés, cubriendo pasajes, alojamiento y manutención.
Proceso de selección en República Dominicana
La delegación dominicana surgió de una convocatoria cerrada en agosto de 2025, priorizando líderes con potencial. Este programa, conocido como Ship for World Youth (SWY), ha rotado por Asia y Oceanía en ediciones previas, promoviendo entendimiento intercultural. En 2026, enfatiza activismo juvenil ante desafíos globales como el cambio climático y la paz.
- Duración: Casi un mes de navegación y actividades.
- Países participantes: Más de 12 naciones.
- Beneficios: Redes internacionales y experiencia práctica en liderazgo.
Estos dominicanos llevarán la voz de su país a bordo del Barco de la Juventud Mundial, fortaleciendo lazos con Asia. La expedición no solo enriquece sus trayectorias, sino que posiciona a la República Dominicana en foros juveniles globales. Al cierre de esta edición rumbo a Tokio, el Barco de la Juventud Mundial reafirma su rol en la diplomacia cultural.

