Florida llevó a cabo su segunda ejecución de 2026 este martes con Melvin Trotter, un hombre de 65 años condenado por el asesinato de la dueña de una tienda de comestibles en 1986. Este hecho llega tras un 2025 que registró 19 ejecuciones, el mayor número en décadas para el estado sureño de Estados Unidos.
Detalles de la segunda ejecución de 2026
Trotter, sentenciado a muerte hace casi cuatro décadas, recibió la inyección letal en la prisión estatal de Raiford. El crimen ocurrió en un robo que terminó en homicidio, según registros judiciales verificados. Su apelación final fue rechazada por la Corte Suprema de Florida, que confirmó la validez de la condena.
Contexto histórico: De 19 ejecuciones en 2025 a la segunda ejecución de 2026
Récord impulsado por reformas legales
En 2025, Florida ejecutó a 19 personas, superando el pico anterior de 18 en 2019. Esta oleada se atribuye a la ley firmada por el gobernador Ron DeSantis en 2023, que facilita sentencias de muerte con mayoría simple de jurado, no unánime. Expertos como Robert Dunham, del Death Penalty Information Center, señalan que esto acelera procesos estancados.
- 1986: Crimen de Trotter durante robo en tienda.
- 2023: Cambio legal reduce umbral para pena capital.
- 2025: 19 ejecuciones, récord estatal.
- 2026: Primera ejecución en enero; segunda ejecución de 2026 con Trotter.
Debates y estadísticas nacionales
A nivel federal, EE.UU. registró 24 ejecuciones en 2025, con Florida liderando el Sur. Organizaciones como Amnesty International critican el uso de fármacos controvertidos en inyecciones letales, mientras defensores argumentan disuasión al crimen. En los últimos 40 años, Florida ha ejecutado a más de 100 personas, con tasas de error judicial en el 4% según estudios del Innocence Project.
La segunda ejecución de 2026 reaviva discusiones sobre justicia restaurativa versus retributiva. Autoridades estatales mantienen que responde a crímenes graves, mientras activistas piden moratoria.
Este patrón en Florida contrasta con tendencias nacionales a la baja, pero la segunda ejecución de 2026 subraya su posición firme en la aplicación de la pena capital tras el récord de condenas a muerte en 2025.

