Un fuerte temporal ha golpeado con furia el estado de Minas Gerais, en el sureste de Brasil, dejando un saldo trágico de al menos 28 muertos y alrededor de 40 desaparecidos. El epicentro de la catástrofe se ubica en el municipio de Juiz de Fora, donde 21 personas perdieron la vida, según reportes del Cuerpo de Bomberos este martes. La región permanece en alerta máxima ante la amenaza de más precipitaciones intensas.
Impacto devastador en Juiz de Fora
En Juiz de Fora, el fuerte temporal provocó inundaciones repentinas y deslizamientos de tierra que arrasaron viviendas y vías de acceso. Equipos de rescate trabajan sin descanso para localizar a las víctimas atrapadas bajo escombros y corrientes de agua. Otro municipio cercano reporta siete fallecidos adicionales, elevando la cifra total. Las autoridades locales han evacuado a cientos de residentes ante el riesgo inminente.
Antecedentes de vulnerabilidad en la región
Minas Gerais enfrenta recurrentes desastres por fuerte temporal, recordando el colapso de la represa de Brumadinho en 2019, que causó 270 muertes. Expertos climáticos atribuyen esta intensificación a fenómenos como La Niña, que aumenta las lluvias torrenciales. El gobernador del estado declaró emergencia, solicitando apoyo federal para reforzar defensas contra inundaciones.
Respuesta oficial y desafíos por delante
Esfuerzos de rescate y alertas continuas
El Cuerpo de Bomberos coordina operaciones con drones y maquinaria pesada, pero las condiciones climáticas obstaculizan los avances. “Estamos en alerta roja; cada hora cuenta para salvar vidas”, afirmó un portavoz oficial. Estadísticas históricas indican que Minas Gerais registra anualmente miles de damnificados por eventos similares, con costos superiores a los 2 mil millones de reales en daños.
- 28 muertos confirmados hasta ahora.
- 40 personas en paradero desconocido.
- Más de 500 evacuados en zonas críticas.
- Previsión de lluvias hasta fin de semana.
Organizaciones humanitarias como la Cruz Roja Brasileña movilizan suministros. Este fuerte temporal expone la fragilidad de infraestructuras en áreas propensas a crecidas. Comunidades locales exigen inversiones en prevención, mientras persiste la búsqueda en medio de la incertidumbre climática.
El fuerte temporal en Brasil subraya la urgencia de medidas resilientes ante patrones meteorológicos extremos, con Minas Gerais como foco de esta nueva tragedia nacional.
