República Dominicana y Haití han acordado reabrir el espacio aéreo a partir de mayo de 2026, marcando un avance en sus relaciones bilaterales. Este pacto surge de una reunión en el Parque Industrial Codevi, en la frontera, con delegaciones lideradas por el canciller dominicano Roberto Álvarez y la ministra haitiana de Asuntos Exteriores, Raina Forbin.
Impacto en conectividad y economía
La reapertura del espacio aéreo facilitará vuelos directos desde el Aeropuerto Internacional de Cabo Haitiano hacia terminales dominicanas clave. Esto dinamizará el movimiento de personas y el intercambio comercial, fortaleciendo vínculos económicos y sociales en una región interdependiente.
Diálogo sobre prioridades compartidas
Las conversaciones fueron abiertas y constructivas, cubriendo seguridad fronteriza, control migratorio y comercio bilateral. Este acuerdo se alinea con la declaración conjunta de 2021 en Elías Piña, firmada por el presidente Luis Abinader y el entonces líder haitiano Jovenel Moïse, que traza una hoja de ruta para la cooperación.
Contexto histórico de tensiones y avances
Las relaciones entre República Dominicana y Haití han enfrentado desafíos como disputas por el río Masacre y flujos migratorios intensos, con más de 500 mil haitianos en territorio dominicano según datos recientes de la ONU. Históricamente, el cierre del espacio aéreo en 2023 respondió a crisis de seguridad en Haití, pero este paso revierte esa medida, promoviendo estabilidad.
Respaldo internacional y compromisos
Ambas partes valoraron el rol de la Organización de las Naciones Unidas y la Fuerza de Represión de Pandillas en Haití. Funcionarios de alto nivel reiteraron el compromiso con canales de diálogo abiertos para enfrentar retos comunes, como la inseguridad que ha desplazado a miles en Haití desde 2021.
- Reapertura del espacio aéreo: Vuelos desde mayo 2026.
- Beneficios: Mayor comercio y movilidad.
- Contexto: Cumple compromisos de 2021.
Expertos en relaciones internacionales destacan que esta iniciativa podría reducir tensiones fronterizas, aunque persisten preocupaciones por la estabilidad haitiana. El restablecimiento del espacio aéreo representa un gesto práctico hacia la normalización, beneficiando economías locales dependientes del intercambio transfronterizo.
En última instancia, República Dominicana y Haití apuestan por el diálogo para superar barreras, con el espacio aéreo como puente clave hacia un futuro de mayor cooperación.

