polvo del Sahara vuelve a colocar en alerta a la población dominicana ante el aumento de partículas suspendidas y las altas temperaturas que afectan al país. El Ministerio de Salud pidió reforzar los cuidados, especialmente en personas con problemas respiratorios y alergias.
polvo del Sahara y riesgo respiratorio
La institución advirtió que el polvo del Sahara puede agravar cuadros de asma, alergias, enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y otras afecciones de las vías respiratorias. El impacto suele sentirse con más fuerza cuando coincide con calor intenso, deshidratación y una mala ventilación en hogares o centros de trabajo.
Este tipo de evento no es nuevo para República Dominicana. Cada año, entre la primavera y el verano, masas de aire cargadas de polvo africano cruzan el Atlántico y llegan al Caribe, reduciendo la visibilidad y elevando la irritación ocular, nasal y de garganta. En personas vulnerables, la exposición puede provocar crisis asmáticas o empeorar síntomas ya existentes.
Recomendaciones ante el polvo del Sahara
- Evitar la exposición prolongada al aire libre cuando la concentración de polvo sea alta.
- Usar mascarilla si se necesita salir y hay irritación respiratoria.
- Mantener ventanas cerradas en momentos de mayor incidencia.
- Hidratarse con frecuencia y no esperar a sentir sed.
- Consultar al médico si aumentan la tos, la falta de aire o las alergias.
polvo del Sahara, calor y enfermedades crónicas
El ministerio insistió en que las personas con asma, EPOC o alergias deben mantener sus tratamientos al día y no suspender medicación sin indicación médica. En episodios de polvo del Sahara, los especialistas recomiendan prestar atención a niños, envejecientes y pacientes con enfermedades crónicas, que suelen ser los más sensibles a los cambios ambientales.
Las altas temperaturas también obligan a extremar precauciones. El calor incrementa el riesgo de deshidratación, agotamiento y golpes de calor, sobre todo en quienes trabajan al sol o pasan muchas horas sin acceso a sombra y agua suficiente. Cuando coinciden calor y polvo del Sahara, el malestar puede intensificarse y afectar el rendimiento físico y la calidad del sueño.
Qué debe vigilar la población ante el polvo del Sahara
Entre los síntomas de alerta figuran ojos llorosos, picazón nasal, tos seca, opresión en el pecho y dificultad para respirar. Si esos signos se agravan, la recomendación médica es buscar asistencia inmediata. En un contexto de polvo del Sahara, la prevención sigue siendo la medida más efectiva para reducir complicaciones y evitar visitas de emergencia.
El Ministerio de Salud reiteró su llamado a no subestimar el polvo del Sahara, porque su efecto, aunque frecuente, puede ser serio en poblaciones sensibles. La entidad sostuvo que reforzar los cuidados en estos días es clave para reducir el impacto del polvo del Sahara sobre la salud pública y proteger a quienes ya viven con enfermedades respiratorias o alérgicas.

