El papa visitaría España este año en un viaje apostólico que incluiría paradas en Madrid, Barcelona y las islas Canarias, según confirmó el cardenal José Cobo tras una reunión en la Secretaría de Estado del Vaticano.
Aunque aún no hay fecha definida, el plan presentado al equipo diplomático de la Santa Sede marca el primer borrador de una agenda que podría convertir a España en uno de los destinos clave del primer tramo de pontificado de León XIV. Para la Iglesia española, el papa visitaría España este año representa la respuesta a una solicitud largamente expresada por obispos y fieles.
León XIV mira a Madrid, Barcelona y Canarias
Cobo explicó que Madrid, Barcelona y Canarias son las tres sedes inicialmente propuestas y que ahora deberán ser revisadas y ajustadas por el pontífice. De concretarse, el papa visitaría España este año en un recorrido que combinaría actos pastorales, encuentros con autoridades y posibles gestos simbólicos relacionados con la realidad social y migratoria del país.
En la reunión en el Vaticano participaron también el presidente de la Conferencia Episcopal Española, Luis Argüello, el arzobispo de Barcelona, Juan José Omella, y el arzobispo de Canarias, José Mazuelos Pérez, junto al portavoz de la CEE, Francisco César García Magán. Del lado vaticano, el interlocutor principal fue el arzobispo venezolano Edgar Peña Parra, número dos de la Secretaría de Estado.
Una iniciativa personal del papa León XIV
El cardenal Cobo subrayó que esta posible gira no responde solo a una invitación institucional, sino que ha sido descrita como una «iniciativa personal» del pontífice. Según relató, León XIV ha conversado directamente con varios obispos españoles para sondear opciones y prioridades pastorales en el país.
Antes de su elección en el cónclave de mayo de 2025, el actual papa ya había visitado España en varias ocasiones, lo que refuerza la idea de un vínculo previo con la realidad social y religiosa española. Que el papa visitaría España este año es interpretado por la jerarquía como una señal de cercanía hacia una iglesia que ha vivido tensiones internas, procesos de secularización acelerada y debates sobre su rol público.
El deseo pendiente de Francisco y el foco en la migración
La posible escala en Canarias reaviva un proyecto que ya había sido considerado por papa Francisco, fallecido en abril pasado, quien quería visitar el archipiélago para visibilizar la ruta migratoria hacia Europa. Esa visita nunca se concretó, pero el nuevo pontífice parece decidido a retomar esa sensibilidad.
Cobo apuntó que el fenómeno migratorio ha sido uno de los temas acogidos por León XIV desde el inicio de su pontificado. En ese contexto, que el papa visitaría España este año con una parada en Canarias podría convertirse en un mensaje directo sobre las «grandes puertas de entrada» a Europa y las situaciones que, según el cardenal, con frecuencia quedan invisibilizadas.
Expectativa en la Iglesia y en las autoridades españolas
Dentro del episcopado español, la expectativa es alta. Los obispos consideran que España llevaba «mucho tiempo» pidiendo una visita papal y ven la apertura de este proceso como motivo de «alegría y esperanza» tanto para la Iglesia como para las autoridades civiles.
Ahora, la Conferencia Episcopal espera las indicaciones oficiales de León XIV para activar lo que Cobo describió como «la enorme maquinaria» logística necesaria para un viaje de este nivel: seguridad, liturgia, movilidad, gestión de grandes multitudes y coordinación con Gobierno central, comunidades autónomas y ayuntamientos de Madrid, Barcelona y Canarias.
Impacto pastoral y proyección internacional
Si se confirma que el papa visitaría España este año, el viaje llegaría en un momento en que la Iglesia española intenta recomponer su imagen, reforzar su trabajo social y responder a desafíos como la pérdida de fieles jóvenes y la presión sobre sus estructuras educativas y caritativas.
Para el Vaticano, una gira por Madrid, Barcelona y Canarias también tendría un componente geopolítico y pastoral: situar a España como puente entre Europa y América Latina, y usar el foco mediático internacional para insistir en la protección de los migrantes, la cohesión social y el diálogo con sociedades crecientemente secularizadas. En ese escenario, que el papa visitaría España este año se perfila como uno de los eventos religiosos y diplomáticos más relevantes del calendario europeo.

