El gas de la risa, conocido también como óxido nitroso, causa creciente inquietud en Francia debido a su consumo recreativo entre jóvenes. Este gas, usado médicamente como anestésico o en gastronomía para nata montada, se inhala de cartuchos perforados con globos, produciendo euforia breve pero efectos adversos graves.
Accidente fatal impulsa acción judicial
El chef Yannick Alléno, con 18 estrellas Michelin, lidera la cruzada tras la muerte de su hijo Antoine, de 24 años, atropellado en 2022 por un conductor ebrio bajo influencia del gas de la risa. Alléno prometió proteger a la juventud y este miércoles demandó a productores, citando más de 450 accidentes de tráfico graves en 2025, según la asociación 40 Millones de Automovilistas, un salto de 40 veces en seis años.
Efectos devastadores del gas de la risa en la salud
Expertos del Observatorio Europeo de las Drogas destacan que el gas de la risa daña el sistema nervioso central, provoca déficits de vitamina B12, parálisis y problemas cognitivos irreversibles con uso prolongado. Informes médicos advierten de quemaduras por frío al inhalar directamente de cartuchos, alucinaciones, psicosis, convulsiones y riesgo de asfixia o paro respiratorio por hipoxia.
Contexto europeo y riesgos documentados
En Europa, el uso recreativo del gas de la risa ha repuntado, especialmente entre adolescentes, con periodos históricos de popularidad desde hace 250 años. Estudios del Plan Nacional sobre Drogas español señalan alteraciones perceptivas, desorientación y mayor susceptibilidad a infecciones respiratorias. En Francia, estos incidentes agravan la salud pública, con jóvenes sufriendo pérdida de movilidad, quemaduras y trastornos de equilibrio que elevan peligros al volante.
- Daños neurológicos por déficit de B12.
- Quemaduras graves en boca y pulmones.
- Accidentes viales multiplicados por 40.
- Psicosis y alucinaciones en sesiones intensas.
“Esto tiene efectos importantes en la salud pública. Hay jóvenes que pierden movilidad, sufren quemaduras, accidentes. Creo que es hora de tomar medidas de fondo”, declaró Yannick Alléno a AFP.
Autoridades y asociaciones urgen regulaciones estrictas contra el gas de la risa. Su abuso pervierte un producto legítimo, convirtiéndolo en amenaza letal para la juventud francesa.

