Manifestantes organizados por el colectivo No Kings tomaron las calles este 28 de marzo en múltiples ciudades de Estados Unidos y el mundo. Acusan al presidente Donald Trump de amenazar la libertad de expresión, los derechos civiles y el voto libre, en la tercera edición de estas protestas convocadas vía redes sociales y su sitio web.
Centro en St. Paul, Minnesota, con figuras clave
A diferencia de convocatorias previas centradas en Nueva York, esta vez St. Paul, Minnesota, se erige como epicentro simbólico. El evento reúne a opositores destacados como el senador Bernie Sanders, la diputada Ilhan Omar y el gobernador Tim Walz. Artistas como Tom Morello, Jane Fonda, Bruce Springsteen y Joan Baez suman su presencia para amplificar el mensaje del movimiento No Kings.
Expansión global desde Puerto Rico hasta Europa
La movilización abarca todas las grandes urbes estadounidenses, incluyendo Puerto Rico y Hawái. Se extiende a Latinoamérica, Europa y otras regiones, reflejando un rechazo internacional a las políticas de Trump. En ediciones pasadas, No Kings atrajo miles de participantes, con reportes de al menos 50 ciudades en EE.UU. en la segunda ronda, según datos de observadores independientes.
Antecedentes y contexto del movimiento No Kings
El colectivo No Kings surgió en respuesta a medidas ejecutivas de Trump vistas como autoritarias, como restricciones a manifestaciones y reformas electorales cuestionadas. Expertos en derechos civiles destacan que estas protestas reviven tensiones de 2020, cuando movilizaciones similares contra políticas migratorias y raciales movilizaron a cientos de miles. Una encuesta reciente de Pew Research indica que el 45% de estadounidenses desaprueba el manejo de libertades bajo Trump, alimentando el impulso de No Kings.
- No Kings acusa atentados directos a la democracia.
- Participación de celebridades eleva visibilidad global.
- Presencia en territorios como Puerto Rico subraya alcance insular.
Estas marchas pacíficas buscan visibilizar preocupaciones compartidas. El movimiento No Kings planea acciones continuas, monitoreadas por autoridades para evitar incidentes. En un contexto de polarización, estas protestas No Kings marcan un hito en la oposición organizada contra el actual mandato presidencial.

