La inteligencia artificial rompió el modelo tradicional de internet y está obligando a los medios a replantear cómo sobreviven en la web. El cambio quedó expuesto en SIPConnect 2026, donde Lucky Gunasekara, fundador de Miso Technologies Inc., sostuvo que el tráfico que sostenía a la prensa digital ya no fluye como antes.
La inteligencia artificial cambió la lógica de internet
Durante 25 años, la fórmula fue casi mecánica: el usuario buscaba, hacía clic y el medio monetizaba esa visita. Con la inteligencia artificial, ese recorrido se acortó hasta desaparecer en muchos casos, porque la respuesta llega sin pasar por la web original.
Gunasekara afirmó que la tasa real de clics ronda apenas el 1% cuando los medios aparecen en sistemas de IA. Ese dato coincide con la tendencia descrita por varios análisis recientes sobre búsquedas “zero-click”, donde el usuario obtiene la respuesta en la misma interfaz y no entra al sitio fuente.
En ese escenario, la inteligencia artificial no solo reordena el acceso a la información: también debilita el modelo publicitario que durante años sostuvo a buena parte de la prensa digital.
Inteligencia artificial, menos clics y más presión económica
El impacto ya se refleja en el negocio. El contenido del feed señala caídas de hasta 30% interanual en el tráfico de medios tradicionales en Estados Unidos y el Reino Unido, con riesgo de descensos aún mayores hacia 2030. Otras coberturas recientes también reportan retrocesos en visitas y un aumento de consultas que terminan sin clic.
La explicación es simple: si la inteligencia artificial responde, el usuario ya no navega. Y si no navega, el medio pierde impresiones, publicidad, registros y suscripciones potenciales.
El nuevo problema: extraer contenido sin devolver valor
Gunasekara describió esa práctica como “fracking informático”, una extracción masiva de información periodística sin una compensación proporcional. También habló de “vampiros tecnológicos” para referirse a sistemas que recolectan datos con navegadores fantasma, redes IP residenciales y automatización conductual.
El fondo de la discusión no es solo técnico. La inteligencia artificial está convirtiendo a los medios en proveedores de materia prima para máquinas que resumen, reescriben y redistribuyen información sin siempre enviar tráfico de regreso.
Inteligencia artificial: tres rutas para los editores
Según la presentación en Miami, los editores tienen tres salidas posibles:
- Acuerdos comerciales: licenciar contenido a gran escala, aunque se pierda relación directa con el lector.
- Fortaleza: cerrar el acceso detrás de muros de pago más rígidos.
- Soberanía tecnológica: construir infraestructura propia, controlar datos y desarrollar herramientas basadas en inteligencia artificial.
En el centro de esa disputa sigue la misma pregunta: quién controla el valor del contenido en una web donde la inteligencia artificial ya no solo indexa, sino que también responde. Para los medios, el reto inmediato es evitar que el tráfico desaparezca por completo mientras la inteligencia artificial redefine el negocio, la distribución y la visibilidad del periodismo.
