Google pagará 68 millones de dólares para resolver acusaciones de grabar en secreto conversaciones de usuarios con su asistente de voz. La demanda colectiva en California alega violaciones graves a la privacidad en dispositivos inteligentes.
El acuerdo se presentó la semana pasada en un tribunal federal de San José, pendiente de aprobación judicial. Usuarios denuncian que Google activaba Google Assistant sin comandos como “Hey Google” o “Okay Google”, ni pulsaciones manuales. Esto ocurrió en teléfonos, tablets, auriculares y altavoces inteligentes, capturando charlas sobre finanzas, datos personales y trabajo.
Detalles de las acusaciones de grabar en secreto
Los demandantes recibieron anuncios personalizados basados en diálogos privados, lo que evidencia el mal uso de datos. Esta práctica no intencional generó preocupación por espionaje masivo. Expertos en privacidad, como los de la Electronic Frontier Foundation, destacan que fallos en el reconocimiento de voz han sido recurrentes en asistentes virtuales desde 2019.
Antecedentes legales de Google
En 2024, Google pagó 1.400 millones al estado de Texas por rastreo ilegal de ubicación. Estos casos reflejan patrones: en 2021, Apple abonó 95 millones por grabaciones no autorizadas de Siri. Estadísticas de Statista indican que el 70% de usuarios de asistentes de voz teme fugas de datos privados.
Otras tecnológicas bajo escrutinio por grabar en secreto
- Amazon enfrentó demandas similares por Alexa en 2020, resueltas con 25 millones.
- Microsoft ajustó Cortana tras quejas en Europa por retención de audios.
- Regulaciones como GDPR en UE han forzado cambios en políticas de IA.
Implicaciones para usuarios dominicanos
En República Dominicana, donde el uso de asistentes crece un 25% anual según DataReportal, estos casos alertan sobre riesgos. Usuarios deben revisar configuraciones de privacidad y borrar historiales de voz regularmente. Grabar en secreto erosiona la confianza en gigantes tech.
Google, filial de Alphabet, no ha comentado el acuerdo. Este pago de 68 millones subraya la necesidad de transparencia en IA. Las acusaciones de grabar en secreto persisten como reto global para la industria.

