Arrecifes y manglares costeros ganan aliados clave en República Dominicana. El Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales y la cadena Iberostar Hotels & Resorts sellaron un acuerdo de colaboración para proteger y restaurar ecosistemas costeros y marinos en zonas turísticas vitales.
Áreas prioritarias de intervención
El pacto cubre Bávaro, Bayahíbe y San Felipe de Puerto Plata, regiones con alto tráfico turístico que presionan estos hábitats. Estas zonas albergan arrecifes y manglares esenciales para la biodiversidad marina, actuando como barreras naturales contra huracanes y nurseries para peces comerciales.
Acciones concretas para arrecifes y manglares
- Restauración de arrecifes de coral mediante viveros y siembra.
- Plantación de miles de manglares para estabilizar costas.
- Programas de educación ambiental y manejo de residuos.
- Promoción de prácticas sostenibles en hoteles.
La alianza público-privada busca mitigar daños del desarrollo turístico, que ha degradado hasta un 30% de los arrecifes y manglares en el Caribe, según datos históricos de la ONU. En República Dominicana, estos ecosistemas sostienen el 80% de la pesca local y protegen playas turísticas.
Iniciativa Wave of Change lidera el esfuerzo
Iberostar aporta su programa global Wave of Change, que incluye laboratorios marinos y monitoreo continuo. Gloria Fluxà, vicepresidenta del grupo, enfatizó: “Esta colaboración genera impacto positivo en ecosistemas y comunidades locales”.
Compromiso oficial y mecanismos de control
El ministro Paíno Henríquez valoró la unión para la conservación de la biodiversidad. El acuerdo establece mecanismos de seguimiento y coordinación técnica, asegurando ejecución efectiva. Expertos en oceanografía destacan que restaurar arrecifes y manglares podría elevar el PIB turístico en un 15% a largo plazo, al preservar atractivos naturales.
Históricamente, esfuerzos similares en Punta Cana han recuperado 500 hectáreas de manglares desde 2015. Esta nueva fase fortalece la protección de los recursos naturales, alineándose con metas nacionales de sostenibilidad ante el cambio climático.
En última instancia, el foco en arrecifes y manglares no solo preserva la belleza dominicana, sino que asegura viabilidad económica para generaciones futuras.
