El gasto de capital del gobierno dominicano cerró el año fiscal 2025 en 2.6% del PIB, un nivel que refleja un impulso notable en inversión pública. Esta cifra, equivalente a 207.751,7 millones de pesos, superó en 11% el registro de 2024 y ejecutó 18% más del presupuesto inicial, según el Ministerio de Hacienda.
Impulso en ingresos fiscales
Los ingresos del sector público llegaron a 1.246 billones de pesos, o 15.6% del PIB proyectado, con un crecimiento interanual de 2.8%. Este avance se debió a mayores recaudaciones del impuesto sobre la renta de personas físicas y jurídicas, ganancias de capital y aportes mineros por el alza en precios del oro. Históricamente, el sector minero ha contribuido al 2-3% de los ingresos fiscales anuales en República Dominicana, tendencia que se fortaleció en 2025.
Control del déficit y deuda pública
El déficit fiscal terminó en 3.45% del PIB, mientras la deuda pública se mantuvo en 47.9% del PIB, niveles considerados sostenibles por analistas. El gasto total del Gobierno Central alcanzó 1.521 billones de pesos, o 19.1% del PIB, con un gasto primario que creció 4.9% nominalmente. Comparado con 2024, cuando el déficit rondaba el 4%, este cierre muestra disciplina presupuestaria.
Enfoque en infraestructura clave
El gasto de capital se concentró en transporte, vivienda y obras viales, priorizando proyectos que dinamizan la economía. Expertos destacan que esta ejecución superior al presupuesto inicial responde a una planificación más eficiente, similar a la registrada en 2023 con un 2.4% del PIB en inversiones similares.
- Recaudación impositiva: Crecimiento por empleo formal y minería.
- Ejecución presupuestaria: 18% por encima de lo aprobado.
- Impacto en mercados: Mejora en EMBI y calificación de Moody’s.
El Ministerio de Hacienda enfatizó que este desempeño fiscal ha sido bien recibido por inversionistas, con reducción en el riesgo país y revisiones positivas de agencias calificadoras. En contexto, República Dominicana mantiene un crecimiento promedio del PIB de 5% anual en la última década, apoyado en tales políticas.
El gasto de capital de 2.6% del PIB posiciona al país para sostener su expansión económica en 2026, con énfasis en sectores productivos.
