Francia ha dejado clara su posición ante la guerra en Oriente Medio: no la aprueba y no participará en ella. Así lo afirmó el ministro de Exteriores, Jean-Noël Barrot, en una entrevista en France 2 y France Inter, en el undécimo día de hostilidades iniciadas por ataques de Israel y Estados Unidos contra Irán.
“No aprobamos esta guerra en Oriente Medio (…) y no participaremos en ella”, declaró Barrot, tras un Consejo de Seguridad Nacional. Francia enfatiza que no contempla involucrarse en el conflicto, que ha escalado con drones y misiles iraníes afectando a aliados como Chipre y Líbano.
Desescalada condicionada a cambios en Irán
Barrot abogó por una desescalada rápida y cese de hostilidades, pero condicionó esto a un “cambio radical de actitud” de Irán. Propuso una “revisión completa del régimen actual en Irán” como solución duradera, criticando su rol desestabilizador, su arsenal militar y programa nuclear. Históricamente, tensiones entre Irán e Israel se remontan a décadas, con ataques proxy en Siria y Líbano, y el programa nuclear iraní ha sido un punto de fricción desde 2002, según reportes de la AIEA.
Preparativos franceses y reunión del G7
Protección y libertad de navegación
Francia se prepara para cualquier escenario, garantizando la seguridad de sus ciudadanos y apoyando a socios atacados. Barrot detalló esfuerzos para la libertad de navegación en el Mar Rojo y Golfo Pérsico, similar a misiones previas con Europa en el Mar Rojo. El objetivo: aliviar presiones en precios energéticos, que han subido un 15% desde el inicio del conflicto, impactando mercados globales.
- Apoyo a Chipre y Líbano ante ataques iraníes.
- Misión sostenible en el estrecho de Ormuz con Grecia, Italia y España.
- Legítima defensa si posiciones francesas son atacadas.
Impacto económico en el G7
El presidente Emmanuel Macron convocó una videoconferencia del G7 para este miércoles, enfocada en consecuencias económicas de la guerra en Oriente Medio, especialmente energéticas. Será la primera discusión grupal sobre mitigación de efectos en mercados y economías. Expertos advierten que interrupciones en Ormuz podrían elevar el petróleo a 100 dólares por barril, afectando a importadores como la República Dominicana.
En este contexto de guerra en Oriente Medio, Francia mantiene neutralidad activa, priorizando diplomacia y seguridad regional sin escalada directa.
