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Eugenio María de Hostos: la escuela que dejó huella y los archivos que revelan su legado

· 4 min de lectura
Retrato de EMdeHostos por Francisco Oller
Foto: Francisco Manuel Oller · antes de 1917date QS:P571,+1917-00-00T00:00:00Z/7,P1326,+1917-00-00T00:00:00Z/9 · Public domain · vía Wikimedia Commons

Biografía esencial

Eugenio María de Hostos nació en Mayagüez el 11 de enero de 1839 y falleció en Santo Domingo el 11 de agosto de 1903. Provenía de una familia acomodada que le permitió estudiar en Puerto Rico y en Europa. Esta oportunidad de estudiar en el extranjero fue fundamental para su formación y visión del mundo.

La educación que recibió en Europa le permitió conocer diferentes pedagogías y enfoques educativos, lo que más tarde influiría en su propio método de enseñanza. Regresó a la Antilla y, tras varios años de activismo político, fundó la escuela normal de Santiago de los Caballeros en 1884, donde formó a cientos de maestros dominicanos.

Esta escuela se convirtió en un centro de formación para maestros que buscaban mejorar la educación en la región. Hostos diseñó un currículo que combinaba ciencias, humanidades y educación cívica, inspirado en la pedagogía francesa y en su propia visión de la igualdad de género.

HostosyStudents
Foto: DesconocidoUnknown author · 1880 · Public domain · vía Wikimedia Commons — ver original

La escuela normal de Santiago: un experimento pedagógico

Hostos diseñó un currículo que combinaba ciencias, humanidades y educación cívica, inspirado en la pedagogía francesa y en su propia visión de la igualdad de género. Los archivos del Ministerio de Educación dominicano conservan actas de la primera reunión del consejo docente, fechada el 12 de marzo de 1884, donde se aprobó un presupuesto de 1 200 pesos para libros y materiales.

Esta inversión en libros y materiales fue crucial para el desarrollo de la escuela y la formación de los maestros. Una carta dirigida a la directora del Colegio Comunal Eugenio María de Hostos, conservada en la colección de la Universidad de la Ciudad de Nueva York, menciona que el programa incluía clases de agricultura y de oficios, con el objetivo de que los alumnos pudieran sustentar a sus familias.

Este enfoque práctico de la educación buscaba empoderar a los estudiantes con habilidades que les permitieran ser autosuficientes y contribuir al desarrollo de su comunidad.

Documentos poco conocidos: financiamiento y redes

Un acta de 1886 revela que Hostos recibió una donación de 300 pesos de la Sociedad de Amigos de la Educación, una organización filantrópica dominicana que apoyaba proyectos de alfabetización. Esta donación muestra el apoyo que Hostos recibió de organizaciones y personas que compartían su visión de mejorar la educación en la región.

En 1889, Hostos solicitó al gobierno español una subvención de 500 pesos para la compra de una máquina de escribir, la primera de su tipo en una escuela dominicana. La solicitud, archivada en el Archivo General de la Nación, muestra su interés por incorporar tecnología a la enseñanza.

La incorporación de tecnología en la educación era innovadora para la época y refleja la visión de Hostos de buscar constantemente mejoras y actualizaciones en los métodos de enseñanza.

Hostos y la lucha contra la discriminación

En una correspondencia de 1892 con el presidente de la República Dominicana, Hostos exigió la eliminación de la cláusula que prohibía la inscripción de mujeres en la escuela normal. El documento, firmado por Hostos y por la maestra María del Rosario, quedó registrado como « carta de petición » en los archivos del Ministerio de Educación.

Esta lucha por la igualdad de género en la educación fue fundamental para el legado de Hostos y muestra su compromiso con la justicia social y la igualdad de oportunidades para todos.

El discurso de toma de posesión del presidente Jacobo Árbenz menciona a Hostos como ejemplo de « hombres de la talla de Montalvo o de Eugenio Maria de Hostos para la joven Americana », subrayando su influencia en movimientos democráticos de América Latina.

Legado en la cultura y la memoria

Tras su muerte, la escuela de Santiago fue renombrada en su honor y se convirtió en un símbolo de la educación progresista. En 1935, el gobierno dominicano erigió una placa conmemorativa en la fachada del edificio, citando su frase: « La educación es la única arma que puede cambiar el mundo ».

Hoy, el programa de arte y cultura del Colegio Comunal Eugenio María de Hostos sigue activo en Nueva York, manteniendo viva la visión del maestro puertorriqueño. La continuidad de este programa es un testimonio del impacto duradero de Hostos en la educación y la cultura.

La figura de Hostos sigue siendo relevante en la actualidad, inspirando a nuevas generaciones de educadores y líderes que buscan mejorar la educación y la sociedad en general.

Fuentes

Con IA y revisión editorial.

Publicado en: https://orgullodominicano.org/fr/eugenio-maria-de-hostos-la-escuela-que-dejo-huella-y-los-archivos-que-revelan-su-legado/