Secretaría General del PRM quedó en el centro del debate interno luego de que Carlos Gabriel García cuestionara públicamente una posible designación que, a su juicio, comprometería la imparcialidad del cargo. La advertencia llega en un momento sensible para la organización oficialista, que empieza a mover sus piezas de cara al próximo ciclo político.
García, abogado, asesor político y exvicecanciller, expresó en la red social X su rechazo a que el segundo puesto de mayor peso dentro del partido sea ocupado por el hijo de una de las principales aspirantes a la nominación presidencial. Su argumento central es que la Secretaría General del PRM debe actuar como árbitro interno y no como extensión de una corriente en competencia.
Según su planteamiento, ese cargo administra la estructura partidaria durante los dos años previos a la convención, por lo que cualquier vínculo directo con una precandidatura podría generar sospechas sobre el manejo del proceso. En ese punto, García insistió en que la discusión no es solo de nombres, sino de credibilidad institucional.
Secretaría General del PRM y el peso del proceso interno
El dirigente también rechazó la idea de que una comisión especial concentre todo el peso de la organización de la convención. Afirmó que, en la práctica, la Secretaría General del PRM tiene un rol determinante en la administración previa del proceso, lo que refuerza su inquietud sobre la neutralidad.
En su mensaje, García planteó que una decisión así podría abrir fisuras dentro del partido y complicar el objetivo de conservar cohesión rumbo a 2028. La advertencia no es menor: el PRM ha vivido tensiones públicas en otros momentos recientes, especialmente en la definición de cargos y en el equilibrio entre grupos internos.
Secretaría General del PRM: riesgo de señales cruzadas
El debate sobre la Secretaría General del PRM también expone una realidad conocida en los partidos grandes: cuando la dirección organizativa coincide con intereses de una precampaña, la percepción de ventaja puede pesar tanto como la decisión formal. Esa es, precisamente, la línea de ataque de García.
“¿Dónde quedará la imparcialidad del segundo cargo de importancia de esa organización política?”, escribió el dirigente en X.
En su publicación, además, etiquetó a figuras del partido y al presidente Luis Abinader, con lo que llevó el mensaje directamente al centro de la dirigencia oficialista. El señalamiento coloca la Secretaría General del PRM como uno de los temas que podrían marcar el tono de la discusión interna en los próximos meses.
Por ahora, el planteamiento de García funciona como una advertencia política temprana: si el PRM no blinda la Secretaría General del PRM, la disputa por el control interno podría terminar pesando más que la propia estrategia electoral del partido.
