desarrollo sostenido y movilidad urbana volvieron al centro del debate tras la inauguración del túnel de la Plaza de la Bandera, una obra que, según dirigentes oficialistas, marca un paso relevante para la economía dominicana.
El empresario y dirigente del PRM en Nueva York, Roberto Rojas, sostuvo que el presidente Luis Abinader está orientando a la República Dominicana hacia un desarrollo sostenido y una mayor consolidación económica. Su lectura se apoya en el impacto esperado de la infraestructura en el Gran Santo Domingo.
Rojas afirmó que el túnel en la Plaza de la Bandera mejorará la salida hacia la región sur, reducirá tiempos de traslado y hará más fluido el tránsito en una de las zonas más congestionadas de la capital. Ese tipo de intervención, explicó, puede incidir en la productividad y en la seguridad vial.
Movilidad, comercio y productividad
La relación entre infraestructura y desarrollo sostenido no es nueva. Organismos como el PNUD han advertido que República Dominicana enfrenta retos importantes en industria, innovación e infraestructura, áreas que resultan claves para sostener el crecimiento y ampliar oportunidades.
En ese contexto, la mejora de corredores urbanos puede favorecer el comercio, el acceso a centros de trabajo y la distribución de mercancías. También puede reducir costos logísticos, un factor que impacta a empresas, transportistas y consumidores.
“Una mayor fluidez del tránsito favorece la inversión, la productividad y la competitividad”, fue el argumento central expuesto por Rojas sobre el valor de la obra.
desarrollo sostenido en la capital dominicana
La capital arrastra desde hace años una presión vial creciente por el aumento del parque vehicular y la expansión urbana. Por eso, cada obra de conexión estratégica suele presentarse como parte de una respuesta más amplia para ordenar la ciudad y sostener el crecimiento.
De acuerdo con informes de desarrollo humano y sostenible publicados para el país, la reducción de pobreza, la mejora del empleo y la modernización de infraestructura son piezas vinculadas entre sí. En otras palabras, el desarrollo sostenido depende tanto de la inversión pública como de su capacidad para traducirse en beneficios cotidianos.
La apuesta oficial por desarrollo sostenido
Rojas agregó que la gestión de Abinader ha insistido en proyectos que mejoren la calidad de vida y creen mejores condiciones para la inversión. Bajo esa lógica, el túnel de la Plaza de la Bandera no solo busca descongestionar, sino también conectar mejor la capital con el resto del país.
Para sectores empresariales y comunitarios, el reto ahora será comprobar si el impacto prometido se refleja en menos tiempo perdido en el tránsito, mayor eficiencia urbana y un avance real hacia el desarrollo sostenido.
En ese punto, el desarrollo sostenido, la Plaza de la Bandera y la gestión de Luis Abinader quedan unidos en una misma prueba: convertir una obra vial en resultados medibles para la economía y la vida diaria del Gran Santo Domingo.
