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Las elecciones de 2028 en República Dominicana podrían entrar en una etapa dominada por deepfakes

· 3 min de lectura
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Las elecciones de 2028 en República Dominicana podrían entrar en una etapa dominada por deepfakes, según advirtió la comunicadora Danylsa Vargas al alertar sobre el impacto de la inteligencia artificial en la campaña política.

Vargas planteó que la gran pregunta no es solo si habrá desinformación, sino si el país está preparado para enfrentar una contienda donde los deepfakes se usen para alterar percepciones, sembrar dudas y confundir al electorado. Los deepfakes son audios, videos o imágenes falsos creados o modificados con herramientas de IA para hacer parecer real algo que nunca ocurrió.

El fenómeno no es nuevo en el debate internacional. Organismos como la OCDE han advertido que estos contenidos sintéticos pueden amplificar la desinformación al presentar material creíble pero falso, mientras que en varios países ya se discuten reglas para obligar a identificar piezas generadas con inteligencia artificial. En ese contexto, el caso dominicano abre una alarma política y tecnológica al mismo tiempo.

Deepfakes y riesgo electoral

La principal preocupación es la velocidad con la que un contenido manipulado puede circular en redes sociales antes de ser verificado. Vargas resumió ese peligro con una idea central: una mentira fabricada con IA puede recorrer el país y el mundo en minutos. Esa dinámica complica el trabajo de medios, partidos y autoridades electorales, porque la corrección suele llegar después del daño.

En procesos electorales recientes de la región ya se ha visto un aumento del uso de IA para producir mensajes falsos, audios clonados y videos engañosos. Ese antecedente refuerza la advertencia de que los deepfakes podrían convertirse en una herramienta habitual de campaña si no existen controles claros.

JCE, partidos y verificación pública

Vargas también puso la mira en la Junta Central Electoral y cuestionó si existen protocolos para responder a una campaña afectada por contenido manipulado. La discusión no se limita a la autoridad electoral: también involucra a los partidos, que tendrían que decidir si renuncian o no al uso de estas herramientas para influir sobre el votante.

Cómo enfrentar la manipulación digital

  • Verificar el origen del video, audio o imagen antes de compartirlo.
  • Contrastar el contenido con fuentes confiables y cobertura periodística independiente.
  • Revisar si la fecha, el lugar y el contexto coinciden con el hecho supuesto.
  • Desconfiar de materiales con errores de sincronía, sombras extrañas o voces poco naturales.

La discusión sobre deepfakes ya no es teórica. Si la campaña de 2028 se desarrolla sin protocolos de respuesta, educación digital y verificación rápida, la disputa política podría trasladarse de los mítines y debates a las pantallas de los teléfonos. En ese escenario, deepfakes, Danylsa Vargas y elecciones de 2028 quedarán en el centro del debate público.