El abogado y analista en geopolítica, José Eliseo Almánzar, expuso hoy la urgencia de revisar el régimen de subsidios a los combustibles en la República Dominicana, citando un aumento del 77 % del precio del diésel en Estados Unidos y la falta de reducciones efectivas en el gasto público. El comentario se realizó durante la emisión del programa radial Politikal.
Desfase de precios y carga presupuestaria
Almánzar explicó que el diésel en Estados Unidos se vende a un promedio de US$6.40 por galón, mientras que en República Dominicana el precio local es de US$4.64, lo que equivale a una diferencia de US$1.75 por galón, o alrededor de RD$103.60. Ese margen es cubierto íntegramente por el Estado. Además, el combustible de diésel representa el 75 % del total de los recursos destinados a los subsidios en el país.
El especialista indicó que el presupuesto original para este renglón era de 5 000 millones de pesos. Con la inflación y la subida de precios, el gasto se incrementó a 12 000 millones y, al 31 de agosto, alcanzó los 31 000 millones. En las primeras dos semanas de septiembre, la cifra ya superaba los 34 000‑35 000 millones. El costo semanal del subsidio pasó de RD$1,700 millones a alrededor de RD$2,000 millones.
Dependencia del mercado exterior y riesgo geopolítico
El experto resaltó que la República Dominicana importa el 75 % del diésel que consume desde Estados Unidos, mientras la Refinería Dominicana de Petróleo (Refidomsa) solo produce el 25 % del gasoil. Se citaron medidas de emergencia adoptadas en EE. UU., como la extensión de jornadas de choferes tanqueros a 16 horas diarias, y la posibilidad de restringir el 25 % de sus exportaciones para equilibrar la demanda interna ante un déficit diario de 500 000 barriles.
Según Almánzar, si Estados Unidos limita sus exportaciones, los países que importan el 75 % del diésel tendrían que recurrir a otros mercados, lo que incrementaría los costos de flete marítimo y expondría a la República Dominicana a una crisis mayor que la del COVID‑19 o la guerra de Ucrania.
Desvío de ingresos y necesidad de austeridad
El analista añadió que el impuesto ad‑valorem a los combustibles logra una recaudación del 102 % de la meta gracias al alto precio del petróleo, pero que esos ingresos estaban destinados a gastos corrientes y obras de capital. Desviar esos fondos a subsidios distorsiona la disciplina fiscal y la sostenibilidad del gasto público.
Almánzar concluyó que la combinación del incremento del precio internacional del diésel y la falta de recortes efectivos en el gasto público coloca al país en una posición de vulnerabilidad fiscal y macroeconómica que requiere una revisión urgente del esquema de subsidios.
Créditos de la fuente: deultimominuto.com
