Deligne Ascención quedó colocado en el centro de la nueva etapa interna del PRM, luego de ser escogido primer vicepresidente nacional y confirmado en funciones estratégicas dentro de la estructura partidaria. La decisión refuerza el peso de Deligne Ascención en la organización que gobierna el país.
La Asamblea de Delegados del Comité Nacional aprobó por unanimidad la nueva dirección, en la que Deligne Ascención también fue ratificado como presidente de la Comisión Nacional de Elecciones Internas y director de Operaciones. Con esa combinación de cargos, el dirigente pasa a manejar dos áreas sensibles para la vida orgánica y electoral del partido.
La elección se interpreta como una señal de continuidad en la conducción política del PRM, especialmente porque el partido se prepara para reorganizar su maquinaria interna de cara a futuros procesos. En ese esquema, Deligne Ascención aparece como una figura de enlace entre la dirección política, la logística electoral y la disciplina organizativa.
Un dirigente de larga trayectoria
La trayectoria de Deligne Ascención se ha desarrollado entre el trabajo partidario y la gestión pública. Proveniente de la tradición organizativa vinculada al viejo PRD y luego al PRM, ha ocupado posiciones claves en organización, operaciones y campañas.
Su nombre ha estado asociado a momentos de alto impacto para la estructura del partido, incluyendo la preparación de las primarias de 2016, 2020 y 2024. También participó en el diseño de herramientas organizativas que modernizaron el padrón y fortalecieron la gestión interna.
Deligne Ascención, pieza de equilibrio interno
En la nueva etapa del partido, Deligne Ascención llega con una reputación de negociador y constructor de consensos. Ese perfil ha sido destacado dentro de la propia organización como un factor de estabilidad en medio de aspiraciones y reacomodos internos.
Además de su trabajo político, Deligne Ascención ha tenido presencia en la administración pública y en la ejecución de obras de infraestructura, una experiencia que amplía su perfil técnico dentro del entorno gubernamental y partidario.
La dirección del PRM lo presenta como un cuadro con experiencia, capacidad de coordinación y conocimiento operativo para sostener la estructura del partido en esta nueva fase.
Lo que significa para el PRM
- Deligne Ascención asume más peso en la toma de decisiones internas.
- El PRM busca reforzar su estructura organizativa y electoral.
- La designación unánime sugiere respaldo amplio a su figura.
- Su rol será clave en la preparación interna del partido.
Con esta decisión, el PRM reconoce a Deligne Ascención como una de sus figuras más sólidas en materia organizativa. Su nuevo papel lo coloca en una posición central para influir en la disciplina interna, la operación electoral y la articulación política del partido en los próximos años.

