La construcción en caída acumula cinco trimestres consecutivos de contracción en República Dominicana, un sector clave que ahora amenaza el crecimiento económico del país. Economistas como Antonio Ciriaco, decano de Ciencias Económicas de la UASD, y el consultor Henri Hebrard destacan que esta tendencia frena el dinamismo general y complica la Meta Presidencial 2036 de duplicar el PIB.
Causas principales de la construcción en caída
Las altas tasas de interés elevan el costo del financiamiento, lo que reduce la demanda de préstamos hipotecarios y la oferta de viviendas. Aunque el Banco Central ha inyectado liquidez, no basta para revertir la construcción en caída. Ciriaco enfatiza que este sector, con mayor peso que el turismo, impacta directamente la estructura productiva nacional.
Impacto en el crecimiento económico del país
El crecimiento potencial se ha reducido a 4.7%, según estudios recientes, lejos del 6% anual necesario para las metas ambiciosas. Hebrard advierte que tasas por debajo del 4% limitan la recaudación fiscal, agravan el déficit y presionan la deuda pública. La Junta Monetaria ya ajustó a la baja sus proyecciones, señalando tensiones fiscales inminentes si persiste la construcción en caída.
Urgen reformas para contrarrestar la construcción en caída
Históricamente, la construcción impulsó el PIB dominicano en un 10-12% anual durante la década pasada, pero la pandemia y la inflación global aceleraron su declive desde 2024. Datos del Banco Central confirman cinco trimestres negativos, con una caída del 5.2% en el último. Expertos proponen mayor inversión pública en capital y un acuerdo político para una reforma fiscal integral.
- Aumentar gasto en infraestructura para reactivar la construcción en caída.
- Reducir tasas de interés selectivamente sin desestabilizar la inflación.
- Consensuar cambios estructurales hacia una economía de renta alta.
Ambos analistas coinciden: sin acción oportuna, el crecimiento económico del país perderá capacidad expansiva. La estabilidad institucional ofrece una ventana para evitar ajustes de emergencia. En este contexto, la construcción en caída por cinco trimestres no es solo un dato sectorial, sino una señal roja para la prosperidad nacional futura.

