La banca digital y fintech están redefiniendo el panorama financiero dominicano. Más del 60% de la población nacional expresó disposición para solicitar productos financieros a través de canales digitales, incluyendo fintechs y neobancos, de acuerdo con el Estudio Consumer Pulse de TransUnion correspondiente al segundo trimestre de 2025.
Este cambio representa una transformación significativa en las preferencias del consumidor financiero. La apertura hacia alternativas financieras digitales es especialmente marcada entre consumidores de ingresos medios y aquellos sin relaciones establecidas con instituciones bancarias tradicionales, quienes encuentran en estas plataformas mayor agilidad y accesibilidad.
Intención de compra: hacia dónde se orienta el mercado
Las proyecciones de TransUnion revelan cifras contundentes sobre la intención de adquisición de productos financieros. Un 42% de los encuestados planea obtener un préstamo o tarjeta de crédito de un banco digital en el próximo año, mientras que el 18% optaría por plataformas fintech especializadas.
La distribución de preferencias muestra que, aunque los bancos tradicionales mantienen el 35% de intención de uso, la banca digital y fintech captura el 17% combinado —12% para bancos digitales y 5% para fintechs—. Este fenómeno refleja la conveniencia de servicios disponibles 24/7, la experiencia digital simplificada y procesos más eficientes que caracterizan a estas nuevas plataformas.
Inclusión financiera como motor de crecimiento
Danilda Almanzar, Country Manager de TransUnion República Dominicana, señaló que “el crecimiento de las fintech en el país refleja una transformación del ecosistema financiero y una demanda creciente de soluciones digitales más inclusivas”. Estas soluciones contribuyen significativamente a la inclusión financiera en sectores no bancarizados, pequeñas empresas y zonas rurales.
Las billeteras digitales, cuentas bancarias virtuales y productos de pago funcionan como puertas de entrada principal para la inclusión financiera. Sin embargo, esta expansión de la banca digital trae consigo desafíos críticos que requieren atención inmediata.
Riesgos de seguridad digital
El aumento en intentos de fraude digital representa el desafío más urgente. Aunque no todos los usuarios que reciben mensajes fraudulentos se convierten en víctimas directas, la tendencia subraya la necesidad de fortalecer la educación financiera y digital en la población. La paradoja dominicana es clara: millones utilizan smartphones y redes sociales diariamente, pero carecen de acceso a servicios bancarios seguros y verificados.
Regulación y ciberseguridad como pilares
El crecimiento de la banca digital y fintech debe acompañarse de marcos regulatorios sólidos y estrategias de ciberseguridad robustas. Las autoridades financieras dominicanas deben equilibrar la innovación con la protección del consumidor, implementando programas de educación dirigidos a todos los segmentos poblacionales.
La transformación digital del sector financiero en República Dominicana no es un fenómeno aislado. Representa una oportunidad histórica para acercar servicios bancarios a poblaciones desatendidas y modernizar la infraestructura financiera nacional. Sin embargo, esta transición solo será sostenible si se complementa con regulación prudente y capacitación continua del usuario final.
El estudio Consumer Pulse de TransUnion, realizado entre el 5 y 19 de mayo de 2025 con 601 dominicanos mayores de 18 años en asociación con Dynata, proporciona la base estadística para estas conclusiones sobre la adopción de banca digital en el país.

