El ataque contra buque el pasado 4 de diciembre fue por orden de Hegseth, así informó el Comando Sur de Estados Unidos (Southcom), que detalló que la operación estuvo a cargo de la Tarea Conjunta Southern Spear. La acción consistió en un ataque cinético letal realizado en aguas internacionales del Pacífico Oriental contra una embarcación vinculada a una Organización Terrorista Designada dedicada al narcotráfico.
Contexto y detalles del operativo
La embarcación atacada transitaba por una ruta conocida de narcotráfico. La inteligencia estadounidense confirmó que transportaba narcóticos ilícitos, lo que motivó la orden de neutralización emitida directamente por el secretario de Guerra Pete Hegseth. El resultado fue la destrucción completa del buque y la muerte de cuatro personas catalogadas como narcoterroristas. Acompañando el comunicado oficial, Southcom divulgó un video desclasificado que capta la operación desde un sistema aéreo de vigilancia.
Operación de seguridad marítima y repercusiones
Este ataque contra buque el pasado 4 de diciembre fue por orden de Hegseth enmarcado dentro de la operación de seguridad marítima #OpSouthernSpear, que tiene como objetivo principal frenar el tráfico de drogas y desarticular las redes criminales transnacionales que operan en el hemisferio occidental. Southcom insiste en que estas operaciones son parte esencial de la estrategia estadounidense para combatir el narcotráfico desde el mar.
No obstante, el operativo generó controversia. Durante una sesión ante legisladores, el almirante Frank “Mitch” Bradley de la Armada de Estados Unidos negó haber recibido instrucciones de Pete Hegseth para eliminar a todos los involucrados en un ataque previo cerca de Venezuela, que terminó con la muerte de dos sobrevivientes. El senador Tom Cotton, presidente del Comité de Inteligencia del Senado, respaldó la actuación militar aclarando que las órdenes fueron claras y detalladas.
Debate en el Congreso y vigilancia sobre las reglas de enfrentamiento
Un legislador demócrata que participó en la sesión calificó el video del segundo ataque como extremadamente grave, anticipando un escrutinio más riguroso del Congreso sobre las normas y protocolos aplicados en estas operaciones marítimas. Esto revela que, aunque el ataque contra buque el pasado 4 de diciembre fue por orden de Hegseth, el uso de fuerza letal en aguas internacionales sigue generando preocupación política y legal.
En resumen, el Comando Sur de Estados Unidos ratifica que el ataque contra buque el pasado 4 de diciembre fue por orden de Hegseth, un hecho que pone de manifiesto la intensidad de las acciones militares estadounidenses en la lucha contra el narcotráfico marítimo. Esta operación forma parte de una estrategia integral para debilitar las organizaciones criminales transnacionales y mejorar la seguridad regional.

