El mundo del cine mexicano guarda luto por el fallecimiento de Ana Luisa Peluffo, un verdadero ícono de la Época de Oro del séptimo arte nacional. La actriz, quien brilló durante las décadas de 1930 a 1950, partió a los 96 años en Ciudad de México, dejando un legado que trasciende fronteras.
Una vida dedicada a la Época de Oro
Durante la Época de Oro, Ana Luisa Peluffo participó en más de 100 películas, consolidándose como una de las intérpretes más versátiles. Nació en 1929 en Sonora y debutó en 1949 con ‘La Bandida’, al lado de Pedro Infante. Su carisma y rango actoral la llevaron a colaborar con gigantes como María Félix y Cantinflas, definiendo el esplendor de esa era dorada del cine mexicano.
Protagonista en clásicos inolvidables
En filmes como ‘El Pecado de la Malinche’ y ‘Las Tres Perfectas’, Peluffo encarnó personajes complejos que reflejaban la sociedad de su tiempo. Su trabajo no solo entretuvo, sino que capturó la esencia cultural de México, con producciones que superaron las 200 anuales en los años 40, según registros históricos del cine nacional.
Legado perdurable de la Época de Oro
Expertos como el crítico de cine Emilio García Riera han destacado a Peluffo como pilar de la Época de Oro, una etapa que generó íconos globales y exportó el folclor mexicano. Declaraciones de la Sociedad de Directores de México la describen como ‘musa de generaciones’, con premios como el Ariel por trayectoria en 2010. Su influencia se extiende al teatro y televisión, donde acumuló más de 50 telenovelas.
Homenajes y reacciones inmediatas
- Figuras como Kate del Castillo la llamaron ‘leyenda eterna’ en redes.
- El Instituto Mexicano de Cinematografía planea retrospectivas de sus obras.
- Familiares confirmaron su deceso por causas naturales, tras una vida plena.
La Época de Oro del cine mexicano, marcada por su explosión creativa post Revolución, vio en Peluffo un símbolo de elegancia y fuerza femenina. Su ausencia invita a redescubrir cintas que hoy se restauran digitalmente, preservando ese brillo único. En Dominicana, donde el cine latino une audiencias, su partida resuena como recordatorio de raíces compartidas en el arte fílmico.
Desde sus inicios en la Época de Oro hasta sus últimos roles, Ana Luisa Peluffo inspiró a miles. Su huella en la pantalla grande asegura que la Época de Oro siga viva en la memoria colectiva.

