Aidita Selman anunció que procederá legalmente contra los hermanos de Rubby Pérez por una presunta deuda millonaria vinculada al espectáculo Rubby Pérez Infinito.
Aidita Selman y la deuda reclamada
La productora artística explicó que el conflicto surge por un incumplimiento de pago superior a los 2 millones de pesos, una cifra que, según su versión, quedó pendiente tras la realización del evento. El señalamiento apunta directamente a Eliezer Pérez y Lidia Pérez, hermanos del fallecido merenguero.
El caso añade tensión alrededor de la gestión de compromisos artísticos luego de la muerte de figuras de gran peso en el merengue dominicano, donde suelen confluir contratos, derechos de imagen, acuerdos de producción y obligaciones económicas que no siempre quedan cerradas al momento de un evento.
Rubby Pérez Infinito y el trasfondo del reclamo
Rubby Pérez Infinito fue concebido como un espectáculo en homenaje al intérprete, y ahora quedó en el centro de una disputa financiera que podría escalar a los tribunales. Aunque el contenido disponible no detalla si existió un acuerdo escrito, la cifra mencionada y la decisión de acudir a la vía legal muestran que el conflicto ya superó la etapa de negociación privada.
En la práctica, este tipo de controversias suele girar en torno a facturas, anticipos, logística de producción, honorarios y responsabilidades asumidas por los organizadores. Cuando las partes no llegan a un entendimiento, la demanda se convierte en el siguiente paso para exigir cumplimiento o compensación.
Aidita Selman busca resolver el caso en tribunales
La decisión de Aidita Selman de llevar el asunto ante la justicia confirma que la productora considera agotadas las vías informales de cobro. Por ahora, no se ha informado una respuesta pública de Eliezer Pérez ni de Lidia Pérez sobre la acusación.
Lo que está en juego para el legado de Rubby Pérez
Más allá de la deuda, el caso toca una zona sensible: la administración del legado de Rubby Pérez y el manejo de actividades vinculadas a su nombre. En el entorno artístico dominicano, ese tipo de disputas puede afectar tanto la imagen pública de los involucrados como futuros proyectos relacionados con homenajes, conciertos o producciones especiales.
La controversia por Aidita Selman y Rubby Pérez pone sobre la mesa una realidad frecuente en el negocio del espectáculo: cuando no se formalizan bien los acuerdos, el conflicto termina en los tribunales.
De momento, el caso queda abierto a la espera de una acción legal formal o de una aclaración de las partes involucradas. Si la demanda se presenta, marcará un nuevo capítulo en una disputa que mezcla dinero, producción artística y el nombre de una de las voces más reconocidas del merengue dominicano.
Por ahora, Aidita Selman mantiene firme su reclamo, mientras el entorno de Rubby Pérez enfrenta una controversia que puede extenderse en los tribunales si no se produce un acuerdo entre las partes.

