Abinader y el reto interno del PRM quedó en el centro del debate tras las declaraciones de Vinicio Castillo, quien sostuvo que el presidente deberá impedir que la competencia por la candidatura de 2028 derive en una fractura dentro del partido oficialista.
El dirigente de la Fuerza Nacional Progresista afirmó que Luis Abinader asumirá una doble responsabilidad: dirigir el PRM y, al mismo tiempo, arbitrar la ruta hacia la próxima candidatura presidencial. Según su lectura, ese equilibrio será decisivo para que el oficialismo llegue unido a 2028.
Castillo planteó que la elección del próximo abanderado no podrá resolverse solo con estructura interna, sino también con capacidad de arrastre electoral. En ese escenario, colocó a David Collado y Carolina Mejía como los principales nombres de la contienda.
David Collado y Carolina Mejía en la pulseada
Para Castillo, David Collado habría consolidado su posición con apoyos dentro del partido, mientras Carolina Mejía conserva una base propia por su trabajo político y su vínculo con la estructura perremeísta. La tensión, según su análisis, no es solo de liderazgos, sino de control de la maquinaria partidaria.
En meses recientes, Abinader también ha insistido públicamente en que los conflictos internos deben manejarse dentro del partido y no desde el Gobierno, una señal de que la discusión por la sucesión ya comenzó a tomar forma. Ese mensaje refuerza la idea de que Abinader y el reto interno del PRM no es un tema lejano, sino una prioridad inmediata.
Leonel Fernández entra en la ecuación
Castillo agregó que el PRM deberá medir quién tiene más posibilidades de enfrentar a Leonel Fernández, a quien ve como el principal referente opositor rumbo a 2028. Ese elemento, explicó, podría pesar tanto como las simpatías internas a la hora de escoger al candidato.
En la práctica, el desafío no se limita a definir una candidatura. También implica evitar roces entre equipos, frenar el desgaste anticipado y sostener la imagen de unidad que el Gobierno necesita en la recta final del segundo mandato de Abinader.
Abinader y el reto interno del PRM para 2028
Si el proceso se desordena, el costo político podría ser alto para el oficialismo. Si se maneja con disciplina, Abinader y el reto interno del PRM podrían convertirse en una transición controlada, sin ruptura y con un candidato competitivo para la próxima elección presidencial.
Abinader y el reto interno del PRM, por tanto, ya no es una hipótesis: es el principal examen político que le espera al mandatario dentro de su propia organización. Y, según Castillo, de cómo lo administre dependerá buena parte del futuro electoral del PRM.
