El gobierno de Donald Trump ha asignado más de 250 millones de dólares a programas de cooperación entre el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y departamentos de policía local. Esta iniciativa, bajo modelos de ‘Task Force’, otorga potestad e incentivos financieros a autoridades locales para que arresten migrantes en todo Estados Unidos.
Acuerdos masivos con policías locales
Un total de 976 departamentos policiales han firmado acuerdos con el Gobierno federal, recibiendo más de 100.000 dólares por departamento, más un bono de 7.500 dólares por agente participante. Documentos filtrados revelan que los bonos extra comienzan tras el primer arresto de un migrante, extendiéndose incluso a menores no acompañados.
Florida y Texas lideran en arrestos de migrantes
Florida concentra 270 departamentos en estos pactos, recibiendo 149 millones de dólares federales, mientras Texas suma 161 con 13 millones. FWD.us estima que el DHS ha capacitado entre 13.800 y 15.800 policías para tareas migratorias. Estos estados destacan por su alta participación en operaciones que facilitan arresten migrantes.
Críticas por sesgo y detenciones menores
Felicity Rose, vicepresidenta de política de justicia penal en FWD.us, advierte que estos incentivos “incentivan el sesgo racial en la actuación policial y los arrestos por delitos menores“. Datos del centro TRAC de la Universidad de Syracuse indican que más del 70% de detenidos no tienen condenas graves; la mayoría enfrenta violaciones de tráfico u otros delitos leves.
El DHS prometió al lanzar la iniciativa en septiembre pasado capturar a “lo peor de lo peor: asesinos, pandilleros, violadores y terroristas”. Sin embargo, la realidad muestra un enfoque en detenciones masivas. Filtraciones de Ken Klippenstein confirman bonos por volumen de arresten migrantes, similar a reportes de sindicatos en Texas y Florida sobre pagos a agentes de ICE y CBP de 500 a 5.000 dólares mensuales.
Contexto histórico del programa 287(g)
Este esquema revive el controvertido programa 287(g), que autoriza a policías locales a actuar como agentes federales de inmigración. Implementado desde 2008, ha enfrentado demandas por perfiles raciales. Bajo Trump, se expande con presupuestos récord: 170.000 millones para frontera, incluyendo 75.000 millones para ICE y 46.000 para CBP en muros y bonos.
- Estados clave: Florida y Texas dominan con cientos de acuerdos.
- Entrenamientos: Hasta 15.800 policías capacitados.
- Impacto: Más del 70% de detenidos sin crímenes graves.
La estrategia busca acelerar deportaciones, pero genera debate sobre equidad policial. Organizaciones como FWD.us cuestionan si los fondos para que policías arresten migrantes priorizan volumen sobre justicia. En total, más de 250 millones de dólares impulsan esta red nacional, con énfasis en programas de cooperación que transforman patrullas locales en extensiones de inmigración federal.
