Las tensiones entre Irán y Estados Unidos han escalado drásticamente con un cruce de acusaciones y amenazas entre el líder supremo iraní, Alí Jameneí, y el presidente Donald Trump. Este intercambio surge en medio de protestas internas en Teherán, donde el régimen atribuye la violencia a injerencias externas.
Acusaciones desde Teherán contra Washington
El Ministerio de Exteriores iraní, a través de su portavoz Ismail Baghaei, denunció la injerencia en asuntos internos de Washington. Baghaei afirmó que las tensiones entre Irán y Estados Unidos forman parte de una política hostil sostenida, y negó cualquier interferencia de Teherán en la política interna estadounidense. Irán responsabiliza a EE.UU. de promover inestabilidad en la región, un reclamo que remite a décadas de fricciones diplomáticas.
Jameneí califica a Trump de criminal
Alí Jameneí intensificó el tono al llamar criminal a Donald Trump, culpándolo por miles de muertes en las protestas iraníes. El líder supremo describió las manifestaciones como un complot de Estados Unidos e Israel, con el objetivo de “devorar a Irán”. Exigió que Washington rinda cuentas, elevando las tensiones entre Irán y Estados Unidos a niveles críticos.
Respuesta de Trump y contexto histórico
En réplica, Donald Trump declaró que ha llegado el momento de un nuevo liderazgo en Irán. Acusó a Jameneí de destruir su país y reprimir con violencia para aferrarse al poder. Estas palabras, dadas a un medio especializado, avivan temores de intervención militar, recordando el asesinato del general Qasem Soleimani en 2020 por orden de Trump, que provocó misiles iraníes contra bases estadounidenses.
Históricamente, las tensiones entre Irán y Estados Unidos datan de la Revolución Islámica de 1979 y el secuestro de rehenes en la embajada en Teherán. Expertos en relaciones internacionales destacan que protestas como las de 2022 por la muerte de Mahsa Amini han debilitado al régimen, haciendo más vulnerable a Irán ante presiones externas. Organismos como la ONU han instado a la moderación para evitar una escalada mayor.
- Protestas en Irán: Miles detenidos desde 2019, con al menos 500 muertes reportadas en oleadas recientes.
- Programa nuclear: EE.UU. abandonó el acuerdo en 2018, intensificando sanciones.
- Apoyo proxies: Irán respalda grupos como Hezbolá, fuente constante de roces.
Estas tensiones entre Irán y Estados Unidos, marcadas por acusaciones y amenazas, mantienen al mundo en alerta ante posibles repercusiones globales en energía y seguridad.

