Los países de la Unión Europea acordaron imponer una tasa de 3 euros a partir del 1 de julio de 2026 a los paquetes de bajo coste inferiores a 150 euros que ingresan al mercado único, principalmente desde China a través de plataformas como Temu y Shein. Esta medida busca contener la explosión de envíos, que se triplicaron desde 2022 hasta alcanzar 4.600 millones en 2024, saturando las aduanas y permitiendo la entrada de productos no regulados.
Origen y cálculo de la tasa para paquetes de bajo coste
Los ministros de Economía y Finanzas eliminaron la exención aduanera vigente desde 1983 para estos envíos. Como puente temporal hasta 2028, cuando opere el centro de datos unificado, se aplicará esta cuota fija: 3 euros por categoría de artículo en el paquete, sin importar la cantidad. Por ejemplo, diez camisetas cuentan como una categoría, pero camisetas y calcetines suman seis euros. Cubrirá el 93% de los flujos online de vendedores extracomunitarios registrados en la ventanilla única del IVA.
Impacto en comercios locales y competencia desleal
La ministra danesa de Finanzas, Stephanie Lose, presidió el acuerdo y destacó que muchos comercios locales cierran por la inundación de paquetes de bajo coste sin aranceles, especialmente chinos. Francia impulsó la opción de cuota fija, rechazada la proporcional al valor. Su ministro Roland Lescure la celebró como victoria para proteger el mercado, consumidores y soberanía. España, vía Carlos Cuerpo, apoyó adelantar el gravamen para controlar flujos.
Contexto histórico y riesgos asociados
La Comisión Europea estima que el 91% de los 12 millones diarios de paquetes de bajo coste provienen de China, impulsados por publicidad agresiva y entregas rápidas de Temu y Shein. Estos envíos elevan riesgos de falsificaciones, productos inseguros y fraudes, distorsionan la competencia con fabricantes europeos obligados a normas estrictas e IVA, y generan impacto ambiental por volúmenes masivos. Históricamente, la exención de 1983 facilitó el comercio personal, pero el boom del e-commerce la volvió insostenible.
- Beneficios esperados: Mayor control aduanero y equidad para productores locales.
- Riesgos: Posible alza de precios para consumidores europeos.
- Diferencia clave: No es la tasa de gestión de 2 euros propuesta por la Comisión, aún pendiente.
Francia planea sumar su propia tasa nacional de 2 euros si la aprueba su parlamento, intensificando la respuesta a gigantes chinos. Esta ofensiva contra paquetes de bajo coste marca un giro proteccionista en la UE ante el desequilibrio comercial digital.
