Los supermercados en Alto Manhattan amanecieron casi vacíos este fin de semana tras masivas compras de dominicanos que se preparaban para la tormenta invernal más feroz del año. En barrios como Washington Heights e Inwood, dominados por la comunidad quisqueyana, las góndolas quedaron desoladas de productos esenciales.
Productos arrasados en los anaqueles
Los residentes dominicanos barrieron con arroz, aceite, espaguetis, pollos, carnes variadas, agua embotellada, galletas, leche, huevos, jugos y frutas. Esta fiebre compradora refleja un patrón histórico en la diaspora dominicana de Nueva York, donde más de 500 mil quisqueyanos residen según datos del Censo 2020, acostumbrados a tormentas que paralizan la ciudad. Las licorerías también reportaron ventas récord de vodka, whisky, vinos y ginebra.
Supermercados en Alto Manhattan: sorpresa con el helado como estrella
Curiosamente, el helado se convirtió en uno de los artículos más demandados pese al pronóstico de temperaturas bajo cero y nevadas intensas. Expertos del Servicio Nacional de Meteorología habían advertido de hasta 30 centímetros de nieve en el Alto Manhattan, lo que impulsó este acaparamiento preventivo similar al visto en tormentas pasadas como la de 2016, cuando cayeron 60 centímetros.
Voces de dueños y la realidad post-compra
“Tenemos que abrir por más fuerte que sea la tormenta, el frío y la nieve, para que nuestros clientes vean que estamos para servirles en todo momento”, afirmó el dueño de un supermercado en la avenida Broadway.
Otro propietario en la avenida Saint Nicholas agregó: “Ahora esperamos que pase la tempestad para reabastecer las góndolas, que están totalmente vacías”. Hoy, con la tormenta en curso, los supermercados en Alto Manhattan permanecen abiertos pero con escasa afluencia, priorizando la seguridad.
Este fenómeno subraya la resiliencia de la comunidad dominicana, que representa el 30% de la población en estos barrios según estudios del Departamento de Ciudadanía de NYC. Las masivas compras de dominicanos no solo vaciaron estantes, sino que aseguraron hogares ante la arremetida ártica. En los supermercados en Alto Manhattan, la normalidad regresará pronto, pero el episodio recuerda la solidaridad y previsión de esta diáspora ante eventos climáticos extremos.
