Subsidios a combustibles seguirán siendo una de las principales herramientas del Gobierno para contener las alzas derivadas de la volatilidad internacional del crudo, según explicó Yayo Sanz Lovatón en Santo Domingo.
El ministro de Industria, Comercio y Mipymes afirmó que la administración de Luis Abinader mantendrá la política de apoyo para evitar que la crisis en Medio Oriente y los movimientos del petróleo se traduzcan en aumentos inmediatos para los consumidores dominicanos. La prioridad, dijo, es proteger el poder adquisitivo y sostener la estabilidad económica.
Subsidios a combustibles y presión del mercado petrolero
Sanz Lovatón recordó que el Estado ha asumido un costo fiscal elevado para amortiguar el impacto de los precios internacionales. Señaló que ya se han destinado cerca de 25 mil millones de pesos desde la puesta en marcha del plan anticrisis, una cifra que busca evitar que la factura energética golpee con más fuerza a los hogares y a los sectores productivos.
De acuerdo con los datos oficiales más recientes publicados por el Gobierno, en semanas de tensión el subsidio puede superar con facilidad los mil millones de pesos, y en otros períodos ha oscilado entre montos mucho menores cuando el mercado da un respiro. Esa variación refleja que la política de subsidios a combustibles depende del comportamiento diario del petróleo y de los derivados importados.
Subsidios a combustibles: cuánto cuesta sostenerlos
El funcionario explicó que solo en la semana citada en su declaración el apoyo estatal rondaría entre 400 y 500 millones de pesos, aunque en jornadas previas el sacrificio fiscal se acercó a 2 mil millones. Esa diferencia confirma que el Estado ajusta el esfuerzo según el nivel de presión internacional.
- GLP: uno de los combustibles más sensibles para los hogares.
- Gasoil: clave para transporte y actividad productiva.
- Gasolina: de alto impacto en consumo urbano y movilidad.
Impacto económico de los subsidios a combustibles
La estrategia oficial no solo busca evitar aumentos en el transporte privado. También pretende contener costos logísticos, proteger la cadena de suministro y reducir el efecto sobre alimentos y servicios básicos. En una economía dependiente de importaciones energéticas, cualquier salto brusco en el crudo suele trasladarse con rapidez a la inflación.
“Debemos entender de dónde venimos. Este plan anticrisis fue dispuesto para mantener la sostenibilidad del crecimiento económico”, expresó el ministro durante la quinta reunión del Consejo Conjunto CARIFORUM-Unión Europea.
Las autoridades dominicanas sostienen que los subsidios a combustibles son parte de una respuesta más amplia frente a shocks externos. Mientras el petróleo siga inestable, el Gobierno insiste en que mantendrá el esquema para evitar una escalada de precios que afecte a la población y a la actividad productiva.
Por ahora, el mensaje oficial es claro: los subsidios a combustibles continuarán mientras persista la volatilidad del mercado, y su costo seguirá siendo una de las presiones fiscales más visibles para el Estado dominicano.

